El Presidente y su madrazo

El Presidente y su madrazo

Septiembre 26, 2017 - 11:45 p.m. Por: Poncho Rentería

No recuerdo cuál presidente gringo soltó por un micrófono un “son of a bitch” que lo metió a la Historia. El locuaz comandante Chávez soltó palabrotas contra Bush pero nunca un madrazo. Lo peor para el intrépido Donald Trump fue que lo hizo: mentarle la madre a una estrella mundial, a un negro gringo amado por millones de blancos y negros. Se ‘pifió’, en vez de decirle al país gringo que le gustaba ver a los deportistas de rodillas en plan de rezo, soltó un madrazo ordinario.

En la novela de don Gabo, ‘El Otoño del Patriarca’, el dictador y general Alvarado sale por la televisión contando que su novia, María Sánchez-Cobo, lo había abandonado. Lloroso le habló al país diciendo: “Sufro una pena de amor, eso me pasó por meterme con una guaricha”. Un dictador de hierro, un implacable que asesinó al horno a su traidor ministro de guerra, no podía salir con una lloriqueada nacional. En el lenguaje bogotano hay varios significados de guaricha, es un adjetivo horroroso. Punto.

Ayer me acordé de María Elvira Bonilla, de Julio César Londoño, Melba Escobar y María Jimena Dussán que a diario rechazan la derecha política, a la triunfante alemana señora Merkel, Donald Trump, el expresidnte Uribe, Andrés Pastrana, Aznar, Macri y Capriles. Ellas y Julio César ven el diablo en “la extrema derecha, la ultra derecha”. Yo también, ¿pero hay en Colombia neonazis y perseguidores de negros y judíos? Felizmente eso no pasa aquí.

Me acordé de ese grupo porque en Alemania triunfó la señora Merkel y nació un partido político de ultraderecha con millones de votos. Todos y todas, los que somos casi inteligentes (como casi todo el mundo) rechazamos a esos fanáticos antiárabes, antiturcos, antisuramericanos. Para los militantes antiextrema derecha, lanzo esta pregunta: ¿Por qué crece la derecha y se desacredita la izquierda gobernando?

Trump insulta y aquí lo imitan con otros adjetivos durísimos. A la candidata Claudia López le han censurado unos rudos adjetivos que le quitan y le dan votos. Ojalá se corrija porque tiene tesis, fuerza en juventudes y haría bien en retractarse. Punto.

Ganó la señora Merkel en Alemania y aquí la candidata Marta Lucía Ramírez, que es muy preparada y bien conoce el Estado, podría ser la presidente. Es capaz, tiene carácter, el empresariado sabe de su trabajo y su honradez. No es ‘jai’, no es simpatiquísima (su mejor virtud), es antimagistrados pillos y sería una presidente sin demagogias. ¡Pero si ustedes la apoyan!

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