El poder y sus tajadas

Julio 09, 2014 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

¿Lo estafaron con las boletas que compró para el Brasil? Lo siento, aprendida la lección. ¿Cree que Neymar es tan genial futbolista como Messi? Nunca, Neymar es un gran futbolista pero mañoso, tramposo, un simulador de caídas buscando el “penalty”. Es un jugador que enloda el fútbol porque su repetida pataleta teatral de víctima es una ofensa al balompié, al jugador adversario y a la afición.Los futbolistas se empujan en la cancha hasta el juego desleal. Los magistrados, esos señorones importantísimos que dizque sostienen la “nave del estado” también. Hoy andan en una garrotera de mal gusto porque tienen candidatos a una mina de puestos y tiquetes: la Contraloría General, la que maneja cuatro mil puestos y mil de ellos tienen auto, chofer, asistentes, más sueldo mayor a 15 millones y con “las manos libres”. Digamos que allí está la gran tajada del poder.Un Contralor General puede nombrar 787 auditores en suelo colombiano y de carambola 37 auditores para el exterior, digamos ante Fede-Café en Nueva York, Londres, Madrid, o en Miami, París ante el embajador Federico Rengifo. ¿Cuantas cuñadas o sobrinas o ex-esposas de senadores irán a gozar de las mieles diplomáticas en octubre ? Muchas, por eso hoy muchos magistrados y senadores línea Roy Barreras, o línea los “Ñoños” y los liberales andan almorzando juntos. Ellos ganaron las elecciones y como no son filántropos ni monjitas, exigen su tajada de poder.¿Cuantos funcionarios fueron al Brasil futbolero con viáticos y tiquetes a costa de ustedes paga-impuestos? Muchos y vienen datos. No apunto al avión presidencial, a la comitiva que viajó con don Juan Manuel Santos al partido Colombia Brasil que nos embolató un siniestro árbitro. Un periodista que se tutea con cuatro ministros, un colega bien informado, me aseguró que mínimo 80 funcionarios se regalaron ese ‘tour’ al Brasil fubolero con plata oficial. Rico el mundial con platica de impuestos, plata de ustedes los “paganinis”.Mi admirado poeta nadaísta Eduardito Escobar escribía ayer en El Tiempo que el fútbol es el nuevo opio del pueblo. Cierto Eduardito, pero es un opio gustador y sabrosón, tanto que dos mil millones de personas le haremos la venia el domingo en el estadio Maracaná, allá donde un árbitro rufián autorizó darle 57 patadas a James, Yepes, Cuadrado y compañía.Salud poeta, gloria eterna al poeta Messi. ¡Enhorabuena!

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