El hijo de la Presidenta

Abril 29, 2015 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Un exdiplomático chileno me dijo en la Feria del Libro algo que sirve para Colombia, ‘paraíso del peculado’. Hablando del hijo de la presidente de Chile, Michel Bachelet, soltó ésta: “Ese hijo es un grosero negociante en los despachos del poder”. Como ‘hijo del poder’ se metió a negocios ventajistas. Sebastián Dávalos Bachelet no respetó que su madre es una médica socialista, absolutamente recta, que años atrás gobernó Chile con decencia. Sebastián, el hijo del poder, consiguió con un banco un préstamo de diez millones de dólares. Compró unos terrenos que un mes más tarde aprobaron urbanizar para casas lujosas. Se ganó velozmente cinco millones de dólares. El periodismo chileno denunció esa picardía. La señora presidente, la gordita buena, la médica socialista de sobrio vivir, pasó la pena de aceptarle a su país que su hijo fue indelicado. Hoy Michel Bachelet bebe las mieles amargas del poder. ¿Debe volverse millonario un hijo del poder? Opinen. Punto. “El dinero, el estiércol del demonio”, lo dijo don Giovani Papini, un italiano descreído. Esa definición me lleva a contarles que un señorito español, madrileño, 67 años, el exministro conservador del PP (Partido Popular) Rodrigo Rato, hijo de la alta burguesía, está en la lona. Le pillaron en paraísos fiscales (50 millones de dólares) más un hotel en Berlín. Todo eso en empresas nebulosas. Lo odioso es que él, como presidente de banco oficial, usaba una tarjeta plástica para gastos de ‘confianza’ tipo almuerzos, tiquetes, taxis Uber, libros. Y el agalludo con esa tarjeta gastó en tres años cinco millones de dólares. Abusivo, con esa tarjeta pagaba su ropa, la de su mujer, los mercados, viajes, restaurantes, licores, vacaciones, regalos etc. Y se ganaba 28 mil dólares mensuales que los ahorraba enteritos. ¿Esos abusos se dan en Colombia? Usen su fresca memoria.Hoy en España es fuerte un partido que denuncia: Podemos, se titula y nace fuerte. Promete acabar las picardías. Sigan la política española, está caliente, hay rabia y la guerrilla ETA sigue quieta, pacifista, le exigieron: “Si se rinde y entrega las armas, se dialoga”. Y el morbo de robar millones desde el poder allá sigue de moda. ¿Será que a los españoles les heredamos lo erótico de las picardías en el gobierno? No sé, pero hoy Colombia vive la fiesta del ‘serruchín’, digo Favipetrol y los hospitales públicos bogotanos estafados por concejales bandidos.

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