El feliz año aún es gratis

El feliz año aún es gratis

Enero 04, 2017 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Ustedes deben decirle a la vecina: “Guapa, que tengas un feliz año, que te rinda el billete para pagar los impuestos”. Los recibe el año 2017 con alzas demenciales pero digan “feliz año” que es gratis y no tiene IVA. Los pudientes, la línea confort, aún no entran a trabajar, dichosos pueden broncearse hasta el 16 lo cual es  un ocio muy largo. La línea  señorones ‘Vip’ vuelve a sus gerencias por allá en  enero 23 y eso produce envidia a nosotros los explotados del capitalismo mediático. Punto. Vergüenza: hubo 8.000 riñas en Colombia entre las 7 p.m. del 24 y las siete de la mañana del 25. El Gobierno Nacional en vez de pagar cuñas de autobombo debería pagar ‘ayudas psicológicas’ vía radio y televisión, para dar mensajes hacia la paz urbana, entre vecinos, pero sin fondo electoral. Feliz año: ¿Y Reficar y la Ordebrecht? Divinas.“Cuba, territorio libre de América”. Cumplió, hace 4 días, sesenta y dos años la revolución que admiramos tanto los inteligentes. El amor por Cuba no se apaga así sigan poco demócratas. Raúl Castro, no vaya a provocar al rudo Donald Trump, lo aplasta. Raúl Castro, afloje, libere presos políticos, no azote a Las damas de blanco, soporten la crítica. Punto. María Elvira Arango mostró hace 15 días en ‘Los informantes’ televisión, a centenas de cubanos presos en Urabá y Panamá en terrible situación. ¿Piedad Córdoba e Íngrid Betancourt les ayudan? No, ni los miran.En Cartagena oí una frase simpática: “En el Hospital La Samaritana apoyamos la cultura musical de sus empleados”. El gerente general aceptó que su hospital sí le pagó seis millones de pesos a un conjunto de vallenato por cantar cinco canciones en 60 minutos, cien mil pesos por minuto. Punto. Dama de la contraloría de Bogotá le dice a Humberto Bohórquez, “consígase sesenta millones en efectivo y le archivamos ese expediente que da para condena penal”. A Simón Trinidad que lo regresen a Valledupar pero no insistan en llamarlo superintelectual.Se apagan las luces del viaje triunfal a Oslo y a su Santidad en Roma, ahora viene la realidad: que los celulares, el transporte y los alimentos y colegios son más caros. Y eso no gusta a la gente. Y más cuando ve que el gobierno gasta en lujosos libros de adorno. Pero insistan, digan feliz año, es gratis y de buena energía.

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