Dos héroes tele-polis

Septiembre 18, 2013 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

En todos los septiembres tengo un afecto especial para mis dos héroes chilenos. Uno es el médico y honrado político Salvador Allende, suicidado por los que lo bombardearon obedeciendo a Pinochet, el redentor que al morir dejó haciendas, edificios y 42 millones de dólares para su viuda en una cuenta del Boston Bank. Mi otro héroe septembrino es un poeta que bautizaron Neftalí Reyes, nombre que afortunadamente se cambió a Pablo Neruda. Este hombre mágico al morir dejó hermosos libros de poemas como ‘Los versos del capitán’ y un libro inolvidable: ‘Confieso que he vivido’, que son sus ‘memorias’ y que deberían leer ustedes porque fue poeta, viajero por todos los mares, charlista infatigable, militante antifascista en la guerra civil española y premio Nobel.Para que no vayan a buscar al súper sabio del Google les cuento que ‘Tele-Polis’ traduce policías en televisión. El jueves los noticieros se dieron un banquete mostrando a dos iracundos tipejos dándole una paliza a trompadas a dos policías de tráfico en el municipio de Bello, la zona caliente de Medellín. Iban en moto borrachitos y cuando los pararon los Policías se volvieron como búfalos violentos. Cogieron a patadas y trompadas a los dos agentes. Extenuados y muy golpeados quedaron los cuatro. Y la gran sorpresa: los dos agentes atropellados tenían en la cintura su oficial revólver Smith & Wesson, y por valientes y por responsables no los sacaron, y eso que los atacaron a mansalva. Felicito a esos dos valientes agentes de la Policía que guardaron la calma. Es difícil ser policía hoy, la sociedad es ingrata con ellos, les llueven aguaceros de piedra y zumba la indiferencia. Debemos aplaudir la nobleza de esos dos agentes pacifistas y que tome nota el general Palomino para que los ponga como ejemplo. Como han opinado demasiado sobre el regreso de Álvaro Uribe a la política, no opino, voy a otro tema, a mi paisana y amiga Juanita Acosta. La regia actriz, triunfando hoy en el cine español, concedió un delicioso reportaje a la revista Bocas donde reivindica la memoria de su padre, mi querido amigo Álvaro Acosta, y lo define así: “Era un papito, encantó a miles de mujeres, era como de Hollywood, tenía ojos verdes, regio bailarín, alegre, divertido y muy pintoso”. Y con alguna mujer de otro coqueteó. Era un tipazo, uno de mis buenos amigos tulueños cuando vivió en Bogotá gerenciando Fedearroz. En matrimonio con la deliciosa ‘Pipía’ Restrepo aportaron a la buena nota del país a la bella y exitosa modelo Valentina y a Juanita Acosta que es gran actriz en el cine de España y de Colombia.

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