Derrotaron a un fantoche y presidente

Abril 25, 2012 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Después de leer el título de esta columna, no miren hacia Hugo Chávez, ni al ecuatoriano Rafael Correa; ni a la arrogante presidente de Argentina, la elegantísima Cristina, la que siempre viste de Dior o Valentino. Y, por favor, ni piensen que el fantoche presidente de mi cuento es el bogotanísimo Juan Manuel Santos porque él, para sorpresa de sus críticos, resultó un lúcido populista, muy dialogante con concejales, manzanillos y exministros. Santos, tras 20 meses de presidente, ha demostrado que es amigo de los pobres así no gobierne para ellos.El fantoche derrotado es el protector de las Farc en Francia, el odioso Nicolás Sarkozy, el que tanto irrespetó a Colombia cuando su amiga Íngrid Betancourt sufría el secuestro que ella facilitó a la guerrilla. Aleluya, ganó el socialismo en Francia el domingo y me corrió un fresco delicioso al ver derrotado a Sarkozy. Una derrota merecida porque a un país se puede engañar 30 veces pero no todas las veces. La frase no es mía, creo que es de Joaquín Sabina, Pablo Milanés o Manzanero pero puede servir para los vallecaucanos que cada rato se autoderrotan eligiendo espontáneos negados en lo gerencial.Varias amigas que fueron el sábado en Bogotá al Gimnasio Moderno al sobrio matrimonio de Alfonso Otoya Mejía con la ingeniera bogotana Laura Pardo de-Francisco, charlaron allí con Juan Manuel Santos. Que el hombre derrochó cordialidad y escuchó los lamentos del numeroso grupo Otoya-Mejía por lo feo que le espera al Valle si la ley retira al serio Aurelio Iragorri de la Gobernación. No charlé ni saludé en la fiesta al dúo Santos-Vargas-Lleras, preferí hacer grupo con muchas mujeres caleñas y juro que salí ganando.¿Qué les contaron los caleños al presidente Santos y al ministro Vargas-Lleras en el matrimonio? Que el río Cauca amenaza a Cali, que encontraron una Bogotá caótica en el tráfico sabatino y que no les gusta que el partido bautizado MIO recupere el poder porque ellos son flojitos para gobernar. Creo que el MIO gana y vuelve con la seductora Adriana Carabalí que es simpatiquísima, salsómana y jurista. Ojalá no sea otra pifia electoral de este frívolo comentarista que vive hace 45 años en Bogotá y poco sabe del azucarado Valle, el Departamento que quiso gobernar el serio Federico Rengifo pero lo atajaron con un multimillonario banco-móvil que compraba votos y bien dijo Maquiavelo, “por la plata baila el perro”, sí, y baila salsa en Jamundí.

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