De goles y camisetas

Junio 12, 2013 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Como el presidente Santos no pudo asistir a la fiesta del fútbol en Barranquilla, aclaremos que no fue por sencillez republicana. Estuvo ausente porque visitaba en tierra Palestina a los primos de Harold Arabia y Hernán Revéiz. Como la política exige equilibrios, el Presidente pasó a Israel y visitó a los primos de Aurelio Grimberg para contarles que en Cali hay progreso y buen Alcalde. Enhorabuena.Celebremos que el fútbol une a los colombianos. Buen ejemplo para los que usan la política como garrote contra los contrarios. Ayer mientras discutíamos el fiestón futbolero llegó de Cuba una petición inesperada de los ‘comandantes’ de las Farc: que el gobierno y los magistrados aplacen las elecciones del año próximo. Darle ese gusto a la guerrilla sería un terremoto de discusiones.Como por prensa, radio y televisión hubo protestas iracundas contra la Policía de Buenos Aires que les quitó las camisetas amarillas a los colombianos llegando al estadio. Digo que afortunadamente se las quitaron, allá las tribunas futboleras son sitios peligrosos. El lunes en el estadio de La Plata una turba de guaches argentinos se enfrentó a piedra. Hubo un muerto y varios heridos graves. Allá las ‘barras bravas’ las componen docenas de matones que tienen el apoyo de irresponsables dirigentes deportivos.Los colombianos ‘hinchas’ de Falcao se libraron de una paliza inolvidable. Un grito, una frase a favor de Colombia, pudo iniciar una bronca contra los paisanos. Los estadios futboleros, por culpa de los ‘guaches’, se volvieron zonas de guerra que la Policía no controla. Cuando en Colombia tirarle piedra a un policía se castigue con cárcel, se acabará esa guachafita.Ayer extrañé a mi camarada Pardo Llada porque él habría gozado mucho la fiesta futbolera de Pékerman, Falcao & Cia. El querido Pardo Llada en tiempos de fútbol pasaba en su programa radial un ‘show’ titulado ‘Los que sí saben de fútbol’. Allí opinaron con descomunal pedantería el inolvidable Alex Gorayeb, el sabio ‘Gallego’ Blanco, Martin Alvarado, Álvaro Bejarano y Poncho Rentería. Como soy ‘hincha de radio’ no fui a Barranquilla, pero en mi apartamento monté un Maracaná con amigos y amigas del periodismo. Y comprobé que son muy pocos los que saben ver fútbol. Un buen coctel para que lo disfrute Colombia es sencillo: mucho hielo, goles, chilenas, lulo, ron y fútbol. Ese coctel zanahorio y es mucho mejor que discutir sobre la lejana reelección del presidente Santos quien, a la hora del té, no sabemos si la consigue. Una buena lección: la seriedad del profesor Pékerman. Enhorabuena y a imitarlo los políticos y ministros parlanchines.

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