De alcaldes y negocios millonarios

De alcaldes y negocios millonarios

Octubre 27, 2010 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

¿Qué se dice por los cocteles, almuerzos y corrillos de periodistas en Bogotá sobre el derrumbe del Polo Democrático? Esa coquetona pregunta me la hicieron ayer desde el programa ‘Oye Cali’. Mi respuesta fue facilita, les respondí que a los dueños de la izquierda que han mangoneado ocho años, con ‘Lucho’ Garzón y Samuel Moreno, el presupuesto multimillonario de la capital, se les cayó la estantería.Fatal ese hecho político porque la izquierda venía en alza. Ellos, Carlos Gaviria, Alexánder López, Bruno Díaz, Wilson Borja y la culta Clarita López Obregón niegan las picardías y ‘serruchos’ en los contratos, le lanzan la culpa a Petro y lo llaman calumniador, servil del uribismo. ¿Por qué no se hacen autocrítica? Porque son alumnos de Maradona, no aceptan errores, tienen soberbia vanidosa.En la entrevista con ‘Oye Cali’, dije que los del Polo, tras derrotar a un estadista de verdad, como Enrique Peñaloza, para gobernar Bogotá, se dedicaron al amiguismo y se les colaron negociantes insaciables, tipos que contrataron obras públicas pero no tenían ingenieros ni arquitectos sino abogados expertos en contra demandas y garrotazos al dinero público.Los dirigentes del Polo, como dueños de la izquierda, se dieron el gustazo de graduar como “Dirigentes del pensamiento socialista y de izquierda” a María Eugenia Rojas, a Samuel e Iván Moreno Rojas, herederos del general Rojas Pinilla. Les falló la aventura política, están retrocediendo, hoy tienen escasamente el 5% del voto nacional y el periodismo crítico e independiente los viene acusando de ser malos gobernantes.Tremendo error político de los prohombres del Polo Democrático al rechazar la candidatura de Maria Emma Mejía a la Alcaldía de Bogotá. Prefirieron la Casa Rojas-Pinilla y hoy pasan angustias para explicar la catástrofe. Duele saber que en Bogotá por robos, sobrecostos, abandonos de obras y ‘chanchullos’ están embolatados $800 mil millones. Peor: están reventadas sus avenidas y hay un injusto descrédito político para la izquierda, la que manejaron mentes brillantes como Diego Montaña Cuéllar, Gerardo Molina, María Arango Fonnegra, José Arizala y Gilberto Vieira.Los que se fueron del Partido Liberal porque el turbayismo lo convirtió en una ‘agencia de empleos’ donde ser ineptón poco importaba para dirigir alcaldías, se fueron para la izquierda del Polo. Hoy, desengañados, miran hacia el cerro donde está don Sebastián de Belalcázar haciéndoles pistola.

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