Cali bebe coctel de cianuro y...

Cali bebe coctel de cianuro y...

Mayo 11, 2011 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

El domingo me llamaron de Madrid dos caleñas: Catalina Palau Lennis, exitosa promotora turística y la banquera e informática Pilar Caicedo Estela. ¿Cuéntanos que pasa por allá? De una les conté que la Universidad del Valle le tenía gran homenaje a Gustavo Álvarez Gardeazábal, le daban un doctorado ‘Honoris causa’ porque a punta de talento y disciplina había escrito 17 novelas y hoy es gran figura en la radio colombiana.Como llamaban de Madrid, preguntaron por su amada Colombia. Les dije, “un momento, tengo El País, voy a leerles los titulares”. Empecé: “El licor dispara la violencia en Cali, las muertes violentas se incrementaron en un 140%”, les expliqué que con más venta de licores aumentan los homicidios. Pilar Caicedo y Catalina Palau me pidieron otro tema más amable. Seguí con El País: “Explotan minas de oro en los Farallones de Cali, la minería ilegal los está convirtiendo en un cementerio ambiental”. Pilas, sacúdanse, hay 84 socavones a más de tres mil metros de altura donde usan cianuro para explotar el oro y goticas de cianuro caen a los riachuelos que van al río Cali. El cianuro produce guayabo mortal. Los mineros, sufridos trabajadores, rompen la montaña y reclaman que buscan ganarse la vida. Ojalá saquen mil toneladas de oro y lo vendan caro en la bolsa de Londres, pero cuiden la ecología, los riachuelos y los Farallones.Allí Catalina y Pilar pasaron a contarme que iban a una cena donde ‘Pepe’ Font-Castro, las asusté con el cianuro en coctel y se fueron a ver la zarzuela ‘María Fernanda’ en la Gran Vía. Lamenté molestarlas con la violencia por alcohol en Cali y sus ríos con cianuro. Me faltó contarles que Marisa Arabia, Johanna Ortiz y Natalia Lara, duras en la moda, viajan a Madrid a ver las pasarelas de la primavera con Mario Fernando Prado.Por elemental comodidad nunca leo los comentarios vía internet a mis escritos. Pero me contaron que un culto intelectual caleño protestó porque me pilló una pifia gravísima, que confundí al gran brujo Levy Strauss con Louis Althusser. Yo citaba un caso de homicidio a la esposa en un acto de locura por un intelectual puro. Seguro que mi ex profesor de semiología y estructuralismo, el cultísimo Jesús Martín Barbero, soltó una risa irónica diciendo: “Poncho cometió un delito de lesa humanidad intelectual, en Francia pedirían fusilarlo”. Aleluya: mi cineasta amigo Carlos Palau, vía telefónica, ya me había dicho “Ponchito querido, cometiste un pifia que te merece una paliza con 99 coscorrones”.

VER COMENTARIOS
Columnistas