Banquero en desgracia

Mayo 18, 2011 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Los millonarios del mundo entero, los ministros y directores de periódicos comentan la tragedia del banquero estrato quince Dominique Strauss-Kahn. No hay persona bien informada del acontecer mundial que no sepa del derrumbe del ex banquero en desgracia. Tema jugoso para los almuerzos y cocteles del periodismo mundial. ¿Sería una conspiración política?El imperialismo yanqui tiene mil odiosas acciones políticas, pero tiene miles de jueces rectos y valientes como la juez que le dijo: “Mr. Strauss, usted va para una cárcel por acoso sexual a una mujer”. Pobre tipo. Arruinó su vida, era un triunfador. Lo siento por su respetable esposa, la francesa An-Marie, que sufre una amarga vergüenza. Si al banquero le sobraba testosterona, levántese una señora burguesa, estrato quince parisino, pero no irrespete a una sencilla mujer. En Colombia hay mucho abusivo sexual con poder que se cree con derechos. Abran el debate María Elvira Bonilla y Gloria Hurtado, y Patricia Lara y Beatriz López… Eso se repite mucho. Punto Bogotá sin alcalde. Sacarán a la bugueña e ingeniera industrial María Fernanda Campo que es muy competente. Grave problemón tiene la dupla Polo-Anapo. Los escándalos millonarios reventaron la carrera política de Samuel Moreno y los buenos planes para los niños pobres de su esposa, la bonita y abogada Cristina González Villegas de Moreno, hija ilustre de Pereira y Cartago. Punto.Recibió su doctorado en literatura Álvarez-Gardeazábal, el hijo de doña Maruja que, por 10 años, tuvo con mi madre un costurero social con los textiles que les aportaba mi ex suegro Pepe Duver. Bien merecido porque Gustavo tiene 17 novelas. Escribir exige disciplina. Acabo de verlo en Telepacífico discutiendo con el poeta Harold Alvarado, con el buen escritor Julio César Londoño y con los críticos Darío Henao Restrepo y Fabio Martínez. Ante ellos se lució el irreverente y culto Harold Alvarado; se nota que sí se leyó la biblioteca que ofreció a Univalle mientras se gana el premio Nobel. Que dé una conferencia en Cali, en el respetable paraninfo a los alumnos sobre la utilidad de los dos mil libros y que el estudiantado decida si Univalle la compra. Me dijo un filósofo que esa biblioteca es valiosa en Salamanca, Barcelona y Madrid.Bien doctor Gardeazábal, con usted almorcé en enero en Cartagena y usted invitó, el próximo lo invito yo. Gustavo y yo hablamos facilito, juntos estudiamos en el colegio de los padres Salesianos en Tuluá y yo le prestaba mis impecables cuadernos y las tareas de historia y literatura.

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