Las autoras anglosajonas

Diciembre 23, 2013 - 12:00 a.m. Por: Philip Potdevin

Por esta época es apropiado buscar libros de calidad para saber en qué proyecto de lectura queremos embarcarnos. En las librerías hay una oferta de fácil digestión pero de mal sabor y poco provecho. Si preferimos más sustancia lo primero que quisiéramos encontrar son autores de nuestra lengua pero no abundan ya sea por falta de calidad o de editoriales dispuestas a invertir en los que sí la poseen. Para alivio y regocijo de los amantes de la buena literatura en los últimos años estamos presenciando una importante presencia de autoras angloparlantes. Hay tres, entre muchas, para destacar: Eleanor Catton, Hillary Mantel y Alice Munro, que bien vale la pena incluir en la lista de próximas lecturas. Reconozco que la primera aún está por ser traducida al español. Pertenecen a distintas culturas y generaciones. Catton es neozelandesa, Mantel inglesa y Munro canadiense y representan tres generaciones diferentes. La mayor es Munro, con ochenta y un años, Mantel tiene cincuenta y siete y Catton apenas veintiocho. Las une una lengua común y un gran respeto por el oficio de escribir. Munro, galardonada este año con el Nobel es una autora de oficio, capaz de retratar a sus personajes femeninos y sus situaciones de una manera impecable. No es posible pasar por alto que Munro no escribe novelas. Es cuentista. Es difícil pensar en otro cuentista galardonando con el Nobel pues se suele preferir a quienes cultivan la novela, reina de todos los géneros literarios. Ya están traducidas y a la venta localmente las obras de Munro, entre las que se destacan La vista desde Castle Rock, El amor de una mujer generosa, y Las lunas de Júpiter.Hillary Mantel es una escritora que para algunos puede resultar demasiada elaborada pero es significativo que desde el 2009 haya ganado dos veces el premio Man Booker con un par de novelas de una trilogía sobre Thomas Cromwell. La tercera está en proceso de ser terminada. En la corte del lobo y Una reina en el estrado (ambas publicadas por Ediciones Destino) logran cumbres en un tema que parecía agotado: la corte de Enrique Octavo, su canciller Cromwell y el ascenso y caída de Ana Bolena y el mismo Cromwell. Su virtud radica, además de su capacidad de ambientar escenarios, en elaborar, sobre una trama conocida y trillada, unos finísimos y cortantes diálogos muy a la manera de los que lograba Shakespeare en sus obras.Cierra el trío de autoras la joven neozelandesa Catton con Las luminarias, su segunda novela, publicada este año y ganadora del mismo Man Booker. En un día de enero de 1886, durante la fiebre de oro en Nueva Zelanda aparece una fortuna en la cabaña de un anciano que acaba de morir, un hombre rico desparece sin dejar rastro y una prostituta despierta en una prisión sin saber cómo llegó allí. Ese es sólo el comienzo de la trama de una meritoria novela de misterio.Tenemos aquí suficiente material tenemos allí para abordar estos días de descanso y reflexión.

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