Un ejemplo a seguir

Abril 18, 2016 - 12:00 a.m. Por: Pedro Medellín

Son muchos los ejemplos de empresarios que, en medio de las restricciones y a pesar de las dificultades que plantean los malos gobiernos, logran hacer empresa de gran magnitud en el país. Pero todavía son muy pocos los empresarios que se pueden despojar de sus intereses económicos y personales, y unirse para pensar y aportar al futuro de su ciudad.Es el ejemplo que desde los inicios de los 90 viene dando ProBarranquilla. Ha logrado sentar en la misma mesa a empresarios, académicos y miembros de los gobiernos departamental y local, para discutir abierta y francamente las alternativas de desarrollo de la ciudad. Primero, para ayudar en la planeación del desarrollo territorial. En esa época promovió los más importantes estudios prospectivos para Barranquilla; Luego como promotor de inversiones en la ciudad, con la que logró la llegada de más de 2 mil 500 millones de dólares de inversión con la creación de más de 25 mil empleos directos generados ; y más recientemente, como unidad de análisis estratégico para el posicionamiento de la ciudad en el entorno competitivo mundial, que con el apoyo de Economic Development Innovation Singapore (Edis), formulará una hoja de ruta para los próximos 20 años. 110 empresas internacionales y nacionales (varias de ellas vallecaucanas), en asocio con el gobierno local, aportan los recursos humanos y financieros con los que movilizan las más agresivas e innovadores propuestas de desarrollo futuro para Barranquilla. Han sido apoyo fundamental para en los últimos 4 años el gobierno local redujera la pobreza extrema en el 55%, la pobreza monetaria en el 37% y que la concentración del ingreso cayera en más del 7%. Y eso, sin considerar el mejoramiento de los índices de calidad en salud y educación, así como la dotación de infraestructura urbana para la seguridad y el esparcimiento en la última década. Ese mejoramiento, se ha traducido, por supuesto, en una mayor dinámica de la inversión privada en la ciudad y su área metropolitana. Pese a que la inversión extranjera en la región se redujo en una proporción levemente menor a la caída registrada a nivel nacional, de todas maneras los cerca de 600 millones de dólares que ingresaron el año pasado contribuyeron en la creación de más de 3.400 empleos directos en la ciudad.Sin embargo, todavía hay un largo trecho por recorrer. En las reflexiones planteadas el jueves pasado en el consejo asesor de la Junta Directiva de ProBarranquilla, quedó claro que hay tres grandes desafíos por enfrentar. El primero, avanzar en la consolidación de la ciudad como un polo para el desarrollo de nuevas inversiones. La industria emerge como el sector clave. Su capacidad para generar y movilizar valor hacia otros sectores, así como en la generación de empleo, se plantea como una tarea de mediano plazo. El segundo desafío está en la consolidación del sistema educativo local. Es necesario hacer un gran esfuerzo no sólo para continuar en el mejoramiento de la calidad en la educación básica y media, como lo han reportado los indicadores recientes, sino sobre todo en la educación superior. Los sectores productivos necesitan tener un mayor soporte tanto en mano de obra como en investigación y desarrollo. Y allí la contribución de las universidades debe ser crucial. Y finalmente, el desafío de ProBarranquilla es territorial. Tarde o temprano va a tener que pensar en expandir su influencia territorial al área metropolitana. Lograr transformar la estructura de un municipio como Soledad puede ser clave en la consolidación de esa región como un eje de desarrollo para el país. Las condiciones están dadas. La disposición del gobierno y la acción decidida de los empresarios por apostar por su ciudad, son el mejor argumento para ser optimistas con el futuro de Barranquilla. Un ejemplo a seguir.

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