¿Qué hay tras los ataques en París?

¿Qué hay tras los ataques en París?

Noviembre 16, 2015 - 12:00 a.m. Por: Pedro Medellín

Los ataques terroristas ocurridos en París el viernes pasado y los ataques aéreos de Francia a Siria, han puesto al mundo ante un estado de guerra hasta ahora no conocido. Ya no se trata de una confrontación marcada por el poder militar de los ejércitos regulares que se enfrentan y la delimitación de los territorios y los teatros de operaciones como ocurría durante la llamada ‘guerra fría’.Ahora se está ante nuevas formas de guerra que desbordan la esfera militar, para volcarse sobre la sociedad civil a la que ha convertido en el nuevo objetivo estratégico. Se trata, más bien de una confrontación en la que, una de las partes es etérea e irregular, y tiene capacidad para actuar en cualquier parte del mundo. Basta un pequeño grupo de personas dispuestas a una acción suicida para dar un golpe, que puede arrodillar al más poderoso de los Estados. Es la guerra en donde ya no es el mayor poder de fuego, ni el despliegue de todo el poderío militar, el que define para quien es la victoria. Es un poder militar tan frágil, que ya ni siquiera puede garantizar la seguridad a sus ciudadanos.Son las llamadas guerras de cuarta generación o guerras asimétricas, que es la denominación que mejor identifica las nuevas formas de confrontación. Ya no entre Estados, sino entre estos y organizaciones armadas irregulares o por fuera de la legalidad, que los desafían, a través del terrorismo o del crimen organizado, o una combinación de ambos.El desafío que representan hoy estas organizaciones armadas es mucho más complejo del que representaban los ejércitos regulares o las amenazas nucleares. En las guerras del pasado existía la posibilidad de la victoria al quebrar la máquina militar del enemigo. En las guerras asimétricas desaparece el principio de Clausewitz en el cual la batalla decisiva se convertía en la antesala de la rendición del enemigo y la imposición de la paz por parte del ejército victorioso.Esas guerras del pasado terminaron con la victoria de Estados Unidos en Iraq, en poco más de tres semanas. Pero después se abrieron las puertas del infierno, cuando perdió miles de militares con la guerra que tuvo que librar contra una multiplicidad de grupos terroristas de la que nació Al Qaeda, un año después de la invasión estadounidense a Iraq, y que se convertiría en la más importante fuerza de combate contra la invasión estadounidense.En 2006 de Al Qaeda emergería una organización alterna llamada Estado Islámico de Iraq (ISI, por sus siglas en inglés). Y cuatro años después, en 2010 de la mano de Abu Bakr al Baghdadi, en su propósito de combatir al Presidente Bashar Al Assad, fusiona las fuerzas de Iraq con milicias de Siria, creando lo que se llamó Estado Islámico de Iraq y el Levante (Isis, por sus siglas en inglés).Es la paradoja de las guerras asimétricas. Comparten con Francia y Estados Unidos, el objetivo de desalojar del poder al Presidente Sirio. Pero dejan en claro que mientras persistan los bombardeos franceses, en colaboración a la coalición liderada por Estados Unidos, Isis advierte que no dejará en paz a los franceses. Son el objetivo estratégico. “Tendréis miedo hasta de ir al mercado” han advertido, tras los ataques a París.En las guerras asimétricas, el campo de batalla contra el enemigo es un espacio vacío en el cual ya no hay batallas decisivas y ninguna eliminación del cabecilla de la organización significa el fin de la guerra. Simplemente, el surgimiento de una nueva organización.Próxima: ¿Colombia vive una “guerra asimétrica”?

VER COMENTARIOS
Columnistas