No más alcaldías de magos

No más alcaldías de magos

Julio 20, 2015 - 12:00 a.m. Por: Pedro Medellín

El viernes pasado se llevó a cabo el primer debate entre candidatos a la Alcaldía de Cali, sobre el futuro de Emcali. Convocados por el Instituto de Prospectiva, la Universidad Santiago de Cali y el Circulo de Periodistas de Cali, se pidió a los candidatos que plantearan las alternativas sobre cómo debe ser el futuro manejo de la empresa en la ciudad. Era el primer fogueo con el que se esperaba ver qué tan preparados están para gobernar la ciudad. Las reglas de juego eran claras. Para evitar que quejaran de exclusión, favorecimientos o ayudas soterradas, se les invitó a todos. Y, para que no hubiera sorpresas, se les enviaron las preguntas con suficiente anticipación. Para que tuvieran tiempo de prepararlas. Lamentablemente, en las respuestas de los candidatos no se vio preparación. Y más grave aún, se hizo evidente que ninguno tiene atrás equipos que tengan claridad en los temas y la capacidad para plantear a la ciudad soluciones viables y claras. Con la excepción de Maya y Holguín, que mostraron que se habían preparado, los demás candidatos llegaron a improvisar sus respuestas. Además de muchos lugares comunes y una larga cadena de denuncias sobre politiquería y corrupción, en el foro no hubo planteamientos de política pública y mucho menos de gestión pública empresarial, sobre cómo enfrentar el problema de los servicios públicos en la ciudad y cómo manejar la empresa responsable de prestar esos servicios, que son dos asuntos muy diferentes.Se notó que los candidatos están más preocupados por ganar las elecciones, que por estar preparados para gobernar. Por andar buscando donde están los voticos, y cómo mover los “apoyos políticos”, han olvidado que la Alcaldía se gana con propuestas de gobierno. No han entendido que lo que se trata es de ofrecer a la ciudad, una manera de hacer las cosas, una alternativa de futuro para que los ciudadanos opten por la que consideren es la mejor y apuesten por ella.No podemos seguir con esas practicas electorales, en las que ganan los más hábiles en maniobrar intereses, pero no los más competentes y mejor preparados para orientar el futuro de una ciudad. Dirán que es nuestra realidad. Pero es que estamos hartos de ver cómo la capacidad y preparación de los electos, está muy lejos de las condiciones que se exigen para manejar los temas y problemas que van a asumir. Por eso, estamos como estamos.Sobre todo en una ciudad como Cali, que está teniendo el dudoso honor de tener la más alta tasa de homicidios y feminicidios en el país; que está cercada por el crimen organizado; donde los servicios públicos son tan deficientes y en muchos casos riesgosos; con un sistema de transporte público tan precario; y en donde las diferencias sociales son tan grandes y vergonzosas, que no pocos piensan que ahí se está gestando una bomba social de proporciones. Deberíamos apostar por un timonazo. Emprender una especie de pedagogía electoral que cambie para bien, el futuro de la ciudad. Angelino Garzón tiene la oportunidad de hacer un gobierno transformador. Tiene los votos, pero debe arriesgarse con propuestas innovadoras y rodearse de gente muy competente; Armitage debe mostrar que más allá de su sensibilidad social y experiencia empresarial, entiende el problema del gobierno y tiene una propuesta seria para la ciudad; Y Wilson Arias, debía hacer el esfuerzo de pasar del discurso de oposición, a las propuestas de gobierno. Se puede dar ejemplo. No más alcaldías de magos que sacan del sombrero y de la manga todo lo que le van pidiendo, cuando no son más que pequeños trucos de los que juegan con la ilusión.

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