“Mi odisea en Cafesalud”

“Mi odisea en Cafesalud”

Marzo 14, 2016 - 12:00 a.m. Por: Pedro Medellín

En estos días en que nos preguntábamos qué seguiría en Cafesalud, si tras la destitución de su Presidente vino el asesinato de su revisor fiscal, recibí una carta de una amiga en la que detallaba su odisea en los hospitales de Cali con esa empresa. Por su contenido quiero ceder este espacio para que sea ella la que hable: “A pesar de ser desempleada y mujer de 45 años, no puedo acceder al Sisben porque soy profesional y no tengo hijos, por tanto no soy cabeza de hogar; además, poseo cocina, baño y computador.   Entonces, para garantizar algo de salud, pago mensualmente sobre el mínimo, $86.200. Claro que realmente cancelo $203.713. ($110.313 de Pensión, más $7.200 de riesgos laborales -sin trabajar aún-). Después de muchos meses, pagando y sin usar ninguno de los servicios de salud ni encontrar trabajo, siento un dolor muy fuerte debajo de la costilla derecha con mucha inflamación en el abdomen. Decido ir de urgencias a Cafesalud en Alameda, pagando un taxi de $13.000. Allí informan que sólo atienden urgencias en todo Cali, en la Clínica del Norte. Doblada del dolor, tomo otro taxi hacia el norte de la ciudad, $16.000 más.  En la puerta el Vigilante hace la primer -ante-pre-consulta: “¿Cuál es el motivo de su visita?”… haga la fila allí, señala con su índice derecho. Son las 3: 00 p.m. del sábado 5 de marzo.  Mi vecina trata de tranquilizarme: “Yo estoy desde las 9 de la mañana. Me acabaron de hacer la preconsulta, debo esperar la consulta”.Pasadas 5 horas, me acerco y digo al recepcionista; “Señor, hace rato llegué y no me llaman”… “¿Su nombre?” Verifica en el sistema y me responde: “Apenas están llamando a los de las 2:00 p.m.; Siéntese y espere”. A las 9:15 p.m., me llaman al consultorio No 2. Un médico joven, hace la preconsulta: “¿Cuál es el motivo de su visita? Súbase a la camilla”. Me revisa y considera que es la vesícula. “Espere que la llamen a la consulta”... “Pero Doctor, llevo más de seis horas acá!..” “Tranquila, la consulta se demora menos. Así funciona esto. Somos sólo dos médicos para adultos en urgencias y cerraron las demás clínicas de urgencias de Cafesalud, centralizaron todo aquí”. A las 12:10 de la noche volví a escuchar mi nombre. Al consultorio 8.   Otra vez: “¿Cuál es el motivo de su consulta?” (¿Consulta? ¡Bingo, clasifiqué!). Después de examinarme me dice: “Si desde el jueves está con el dolor, ¿por qué no pidió cita por consulta externa?”. “Pensé que era pasajero, Doctor”… “Eso es la costilla inflamada, 1 inyección de diclofenaco y 1 de tramadol para ya. Naproxeno a partir de mañana. De todas maneras, pida cita externa por si continúa el dolor. Hasta luego”. Me dirijo aún más doblada por el dolor a pedir la medicina, pero sorpresa: “¡Señora, le toca volver a donde el médico porque escribió mal la fórmula; Naproxeno no es suspensión sino pastillas; por tanto no se las puedo despachar! Busqué al médico”. “¡Qué pena señora, me equivoqué! ¿Usted no tendrá ibuprofeno en su casa? Es lo mismo”.  “Bueno Doctor, tomaré ibuprofeno”. Domingo y el dolor se mantenía. El lunes busqué un consultorio particular: $80.000 la consulta. Una médica general ordenó una ecografía inmediata. Para ella era algo vesicular o intestinal. En la Clínica de Los Remedios, afiliada a Cafesalud, dicen que sólo se reciben pacientes remitidos de la Clínica Norte y que para la ecografía debía pedir cita… si quiere una cirugía de particular vesícula, usted consigna $5.000.000 y se va descontando poco a poco; es el mismo requisito por si ingresa por urgencias. Después de rodar tanto, toman la ecografía el miércoles 9 de marzo por $325.000. Sugieren una cita con Cafesalud, para que autoricen una colonoscopia.  Después de 10 minutos de oír la excelencia del servicio médico de Cafesalud, la programan para el sábado 12 de marzo... “Para la colonoscopia hay cupo para el 21 de julio a las 8:00 a.m. ¿Le interesa?”…  

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