Los santos inocentes

Los santos inocentes

Diciembre 28, 2015 - 12:00 a.m. Por: Pedro Medellín

Es una muy buena noticia que Rodrigo Guerrero Velasco anuncie que, una vez entregue la Alcaldía a Maurice Armitage, se irá a trabajar con los campesinos en VallenPaz, una organización que según su director “en sus 15 años de existencia ha favorecido desde sus inicios a 13.800 familias en zonas de conflicto y ha operado proyectos para desarrollo rural por $64.900 millones en Valle, Cauca y Nariño”.Y digo que es una buena noticia para ver si de una vez por todas los miles de millones que se invierten en ese tipo de programas le permite a alguna familia salir de la pobreza o por lo menos a conectarse de alguna manera con los circuitos económicos que le garanticen lo producido para vender y mejorar su condición productiva y familiar.Que bueno que llegue Guerrero para ver si se acaba con esa vocación asistencialista que atiborra a los campesinos con expertos en técnicas productivas; en la preparación de cartillas para administrar mejor la contabilidad de su ‘unidad productiva’; o en el desarrollo de ‘BPA’ (Buenas Prácticas Agrícolas) que llevan a que los campesinos modifiquen su práctica productiva al uso más intensivo de agua, incluso en zonas donde ni el agua llega (más del 39% de la población en el área rural no tiene acueducto). Un caso interesante es el ocurrido en la vereda Vista Hermosa, corregimiento de El Rucio, un pequeño poblado en donde gracias a un programa de este asistencialismo los campesinos recibieron una ayuda que orientó el agua hacia la producción, pero ahora no tienen cómo llevarla a los cultivos.Algo debe estar pasando con estos programas y con las políticas gubernamentales cuando el Censo Agropecuario muestra cómo a pesar de ser una región en la que hay menor pobreza multidimensional en el país, en el Valle del Cauca se repiten con más o menos intensidad los indicadores de analfabetismo, exclusión e informalidad del agro colombiano. Vistos en el contexto de una región tan rica como esta, el que cerca del 16% de los productores residentes en el área rural, mayores de 15 años, no sepa leer o escribir, resulta muy preocupante.Los boletines del Dane muestran cómo los productores residentes en el área rural dispersa censada en el Valle declararon que el destino final de sus productos eran las ventas (41%) y el autoconsumo (36,9%), esas ventas no están reguladas o protegidas por un sistema de asociatividad o apoyo gubernamental. Cerca del 60% de estos productores no pertenece a ningún gremio o asociación. Y en cuanto a la asistencia técnica tanto a productores residentes como no residentes, se concentró en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), mientras que temas como manejo poscosecha, comercialización, asociatividad, crédito financiero y gestión empresarial, no superó ninguna una participación mayor al 10% de la asistencia prestada. Sólo un 11,1 % tuvo un acceso a créditos.Han sido estos enfoques los que han convertido a los campesinos en los verdaderos santos inocentes de este tiempo. En víctimas de programas en los que se gastan miles de millones de pesos que terminan como pesadas bromas en las que cae un incauto y son muchos otros los que se benefician.

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