¿Listos para el nuevo Código de Policía?

Enero 09, 2017 - 12:00 a.m. Por: Pedro Medellín

Hace unos días circuló por las redes un mensaje en el que un ciudadano, al denunciar la falta de control policial durante un concierto en el Diamante de Béisbol, alertaba sobre los ataques a más de 20 muchachos a manos de personas armadas con revólveres y cuchillos. Para dar precisión a la denuncia citaba tres casos en los que resultaron heridos prestantes hijos de la sociedad caleña. “Uno de ellos haciendo fila en el baño”. Ante la gravedad de la denuncia me comuniqué con el director de la Policía Metropolitana para saber lo que había sucedido. El general Ramírez me dijo que efectivamente se trataba de una denuncia de Ricardo Cobo y que conocía los casos. Que los hechos en que fueron heridos dos jóvenes con armas blancas (un tercer herido nunca ocurrió), se sucedieron sobre las 5 de la mañana en las afueras del Diamante de Béisbol, al tratar de evitar un robo a una mujer que acompañaban; que durante el concierto se reportaron 12 riñas y se supo de algunos hurtos pero que no fueron denunciados ante las autoridades. Que para ese evento se desplegó una fuerza de 300 policiales para controlar la situación. Ese día se incautaron 68 armas blancas, 103 gramos de marihuana con una persona capturada y 23 personas fueron conducidas a la Comisaría por agresión a la Policía. Cito este caso, porque viene como anillo al dedo para llamar la atención de lo que se les viene a los municipios del país, y en particular a Cali, con la entrada en vigencia del nuevo Código de Policía. Dentro de los cambios del nuevo código hay un tema que, a la luz de lo sucedido, debe generar preocupación en los ciudadanos y la Alcaldía. Tiene que ver con el manejo de eventos o situaciones que implican aglomeraciones de público, como un concierto.Según el Artículo 62 del nuevo código se establece que en adelante, “La seguridad interna y externa en las actividades que involucran aglomeraciones de público complejas será responsabilidad de los organizadores, quienes deberán contratarla con empresas de vigilancia y seguridad privada y/o empresa de logística legalmente constituidas. El servicio de seguridad será prestado desde el montaje o preparación de la actividad hasta su reacondicionamiento”.Como quien dice, en adelante la seguridad (interna y externa) de los eventos que impliquen este tipo de aglomeraciones de público estarán bajo la organización y responsabilidad de empresas privadas contratadas para el efecto. Y solo en casos de riesgo a la convivencia, la Policía cumplirá una función complementaria a la seguridad privada. Esto significa que en adelante serán los nuevos responsables de revisar (por contacto físico y con medios técnicos) a las personas, para evitar que ingresen armas u objetos que se consideren peligrosos para la convivencia.Si en una ciudad como Cali, pasan cosas como las descritas en el inicio de esta columna, a pesar de los inmensos esfuerzos de la Policía para evitar que aglomeraciones de público no se salgan de control, ¿qué ocurrirá cuando la seguridad de estos eventos estén en manos de las empresas privadas de seguridad? ¿Qué pasará cuando un empleado de una de estas empresas vaya a efectuar una requisa física a un ciudadano que quiere entrar a un espectáculo público y éste se resista a que lo hagan? Y peor aún, ¿qué sucederá cuando, ante la ausencia de Policía, ese mismo vigilante privado decida incautar un arma o cualquier objeto que porte el ciudadano, por considerarlo un arma peligrosa para el público?El Alcalde de Cali deberá analizar con cabeza fría el camino a seguir. En una ciudad en donde los problemas de convivencia se han convertido en la principal fuente de violencia conviene revisar bien la medida. Por fortuna, el Código permite a concejos y asambleas departamentales, hacer los ajustes para cada caso. Ojalá este sea uno de ellos.

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