Farc, ¿fuerza decisoria?

Farc, ¿fuerza decisoria?

Marzo 18, 2018 - 08:19 a.m. Por: Pedro Medellín

Los resultados electorales, siempre muestran el estado en que se encuentran los sistemas políticos. Con los resultados del 11 de marzo se concluye que la política está bloqueada. Tanto, que el partido de las Farc puede convertirse en la fuerza que decida las mayorías en el Senado. Todos ganaron, pero todos perdieron.

En la consultas interpartidistas Gustavo Petro era el gran fenómeno político al superar los 2,8 millones de votos, hasta que Iván Duque pasó los 4 millones de votantes y su partido ganaba 19 curules en el Congreso y 33 en la Cámara, en tanto que el exalcalde lograba 4 senadores y 2 representantes. Martha Lucía llegaba al millón 500 mil votos y un desconocido Carlos Caicedo a medio millón de votos. Hasta Alejandro Ordóñez superó la votación obtenida por Humberto de la Calle en la consulta liberal de hace unas semanas.

Ahora, en las parlamentarias, la situación es más paradójica. Uribe y el Centro Democrático logran 500 mil votos más de los que obtuvo a Senado en las elecciones pasadas, pero perdió un senador. Y las 19 curules no le alcanzan para asegurar una mayoría cómoda que le permita sacar adelante las reformas que propone. Lo mismo sucedió con Cambio Radical que duplicó su votación y sus curules, al pasar de 8 a 16 senadores.

Por su parte, liberales, conservadores y la U, perdieron curules, pero mantienen un caudal electoral que les permite seguir en la escena política como fuerzas decisorias. Y la coalición de verdes y Polo Democrático alcanzan 15 senadores, que los convierten en la minoría más grande. El boqueo es tal, que si la derecha quisiera hacer una reforma a la JEP, los votos del Centro Democrático (19), Cambio Radical (16) y los Conservadores (15), apenas lograrían 50 votos, quedando a expensas de los apoyos que pudieran ganar de los liberales, la U o con los 3 del Mira. Es decir 53 votos.

Pero si la izquierda se opone, dará la pelea pues los 14 votos de los liberales, sumados a los 14 de la U, los 10 de los verdes, 5 del Polo y 4 de Decentes, les daría para 47 votos, quedando a expensas del Partido Farc que con sus 5 votos llegaría a 52 votos. La agenda legislativa no podría estar más bloqueada.

Ahora, las maquinarias electorales gozan de cabal salud. Han demostrado que mantienen una importante fuerza electoral que fácilmente puede explicar dos de cada tres votos de los 15 millones y medio de válidos. En los partidos tradicionales, han funcionado como en sus mejores épocas. Y eso se reflejó muy bien en la composición de la Cámara de Representantes, que es el terreno especialmente fuerte de los caciques y clientelas partidistas.

El malestar con la clase política nunca llegó a expresarse electoralmente. Los votos en blanco apenas registraron un pequeño aumento al alcanzar 835 mil votos en Senado y 805 mil en Cámara. Por otra parte, las derrotas de caciques regionales, a manos de nuevos políticos regionales, obedecen más al desgaste propio de las maquinarias locales, o a la emergencia de nuevas maquinarias ligadas a iglesias o empresas electorales familiares que se consolidaron, más que votos de opinión.

La gran conclusión es que estas elecciones reflejan de tal manera el bloqueo del sistema político, que ni siquiera se pudo esclarecer cuales serían las fuerzas que llegarían a la segunda vuelta presidencial. Todo quedo como estaba el día anterior.

Las elecciones han dejado en claro que la fuerza de los políticos solo les alcanza para oponerse y bloquear a los demás. Pero no para trazar una senda que saque a Colombia de la crisis. Por eso están obligados a aliarse. El problema es, quién cede a quién. Mientras tanto, veremos a las Farc decidiendo las mayorías del Congreso. 

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