Angelino, ¿alcalde?

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Roy Barreras tiene congelada la política caleña. El tiempo que está tomando...

Angelino, ¿alcalde?

Abril 27, 2015 - 12:00 a.m. Por: Pedro Medellín

Roy Barreras tiene congelada la política caleña. El tiempo que está tomando la decisión de entregar el aval al exvicepresidente Angelino Garzón para que participe en la elección popular por la alcaldía de Cali, los tiene a todos en espera. Incluido Garzón. Porque cualquiera que sea la decisión va a ser la que defina quien será el alcalde de los caleños para el próximo cuatrienio.No es una decisión fácil para el copresidente del Partido de la U avalar a un candidato que no es del gusto del Presidente Santos y de un sector del empresariado caleño con influencias en la Casa de Nariño. Más sabiendo que Garzón es una carta segura, o por lo menos la de mayor posibilidad de vencer en las elecciones del 25 de octubre. Y muchísimo más cuando hace unos días, el expresidente Álvaro Uribe ofreció a Garzón todo el apoyo electoral del Centro Democrático.Sin embargo, cualquiera que sean los argumentos, se puede decir que Angelino no tiene impedimentos de fondo que no le permitan aspirar a la alcaldía popular de Cali, por el Partido de la U. La tutela que presentó ante las instancias judiciales, fue negada por improcedente, pero nunca porque los jueces consideraron que sus derechos no habían sido vulnerados. Más temprano que tarde, Roy y sus compañeros copresidentes de la U, no van a tener otra opción que la de entregar el aval al exvicepresidente. La dirección del Partido, no tiene muchas alternativas (ni argumentos políticos) para impedir que Angelino Garzón se someta a los mecanismos de democracia interna del partido, de manera que si los supera, se pueda presentar como su candidato a las elecciones por la Alcaldía de Cali para el próximo cuatrienio. El asunto es ese: que se someta a los mecanismos de democracia interna del partido. Esperar a que sea proclamado, no solo resulta odioso, sino poco democrático. Y ese no es un buen comienzo para gobernar a los caleños. Garzón tiene una opción importante para asumir como alcalde popular. Y eso es una ventaja, pero también un problema. Ventaja porque el haber sido ministro, gobernador y vicepresidente, le pone una alta exigencia. Pero problema, porque Cali está atravesando un proceso de transición que lo sacó de una especie de hueco negro en el que cayó producto de una secuencia de malas alcaldías del pasado. Y quebrar esa tendencia no es fácil. Rodrigo Guerrero ya dio un muy buen paso al respecto y mostró importantes avances en hacienda y movilidad. Pero fue un paso. El desafío está en que Garzón consolide esos avances, y marque nuevos desarrollos en los temas de seguridad y política social, pues para nadie es un secreto que Cali no sólo es un referente de inseguridad, sino una bomba social que si no de desactiva va a tener consecuencias impredecibles.Pero para consolidar los avances, es necesario que Garzón, como los demás candidatos, asuman un compromiso público de responsabilidad, profesionalización y eficiencia en tres temas muy sensibles para el futuro de la ciudad: Emcali, Seguridad y movilidad. En el caso de Emcali, que es el absolutamente prioritario, no sólo resulta imprescindible garantizar, la escogencia de un gerente de reconocida trayectoria y peso técnico en el sector. Que le pueda hablar claro y directo al Alcalde. Sin mediaciones. Y que sepa del tema. También se requiere de un ejercicio de reingeniería, que redefina el perfil de la empresa en función de las posibilidades que tenga a futuro. Sobre todo ahora que en distintos sectores se comienzan a expresar sus preocupaciones sobre la calidad y pertinencia de la información contable. Menuda tarea que le espera al nuevo Alcalde. Los temas de seguridad y movilidad se analizarán en su momento.

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