A tomar decisiones, ¡pero ya!

Junio 29, 2015 - 12:00 a.m. Por: Pedro Medellín

La calidad del gobierno de las ciudades se mide por el manejo que hace de sus bienes estratégicos: la movilidad y los servicios públicos. Mientras la primera, garantiza que los ciudadanos cuenten con las condiciones mínimas para que pueda desplazarse a realizar sus actividades, los segundos garantizan las condiciones básicas de salubridad para que esas actividades se puedan desarrollar normalmente. Por esa razón, dicen los expertos, que la calidad de los gobiernos se mide por el estado de sus empresas públicas responsables de esos bienes estratégicos. En Colombia estamos viendo una sorprendente ola de buenos resultados de los gobiernos locales. Y en los casos más exitosos (Barranquilla, Bucaramanga, Valledupar, Montería, Medellín y Manizales), guardando las proporciones de cada caso, los avances que se presentan en el manejo de estos dos frentes son bastantes satisfactorios. En Cali, pese a los buenos resultados que se van a obtener al final del periodo de Rodrigo Guerrero (en materia financiera, educación, salud, vías), en materia de movilidad y servicios públicos todavía tiene un margen de maniobra que le permita presentar un buen reporte al finalizar su alcaldía.Por una parte, en el caso de Metrocali, están dadas todas las condiciones para hacer un muy buen cierre. Está la aprobada la infraestructura, incluyendo el metrocable; con los operadores ya se llegó a un acuerdo en el que se les reconoció el pago de dinero por indemnizaciones y el aumento de tarifas, a cambio de que sacaran los 850 buses a circulación. Aquí sólo falta que el gobierno cumpla con su compromiso de retirar los 650 buses que deben ser chatarrizados. Hasta ahora, no ha logrado el 10% del compromiso.Por su parte, con Emcali la situación es más compleja. Al cumplirse los dos años de haber sido devuelta su administración al municipio, los compromisos más importan-tes que asumió la Alcaldía con el Gobierno Nacional, todavía están por cumplirse. La escogencia de un gerente por concurso; el impulso al negocio de las telecomunica-ciones; y la expedición del Código de Buen Gobierno, que redefina las reglas y los principios con los que deben tomar las decisiones y gestionar la empresa, todavía están sin cumplir. El retraso en tomar las decisiones tan cruciales cómo lograr la expedición de un nuevo Código de Gobierno para la empresa, o el convertir el componente de telecomunicaciones en una unidad de negocio rentable, han sido dos elementos que han afectado el desarrollo futuro de la empresa. No sólo porque Emcali no cuenta con un modelo de gobierno corporativo que le permita la toma de decisiones con sentido estratégico, sino porque tampoco le ha permitido la deliberación necesaria para establecer cual debe ser el modelo a seguir (si hay que vender o mejor optar por una alianza con ETB o UNE) en la definición del futuro del componente de las telecomunicaciones. Por fortuna, el Alcalde todavía cuenta con un margen de tiempo, y de influencia en el Concejo de la ciudad, para expedir el Código de Gobierno Corporativo, que garantice una Junta Directiva del más alto nivel, sin interferencias políticas, y garante del futuro de la empresa. Y tiene el apoyo de los ciudadanos para obligar a los transportadores a chatarrizar los más de 650 buses que todavía circulan por la ciudad. De eso depende la viabilidad del sistema. Por eso el alcalde Guerrero tiene que tomar decisiones, ¡pero ya!Claro, aplazar las decisiones, le va a evitar conflictos, Alcalde, pero es bueno dejar una impronta de futuro a la ciudad.

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