¡No más intolerancia!

¡No más intolerancia!

Agosto 14, 2016 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

¡No podemos ser tan intolerantes! Si quienes encabezaron marchas contra la ministra de Educación, Gina Parody, y la insultaron de la manera más soez por pretender cumplir una sentencia de la Corte que ordenaba enseñar tolerancia en los colegios para con los niños y las niñas gays, tuvieran un hijo homosexual, probablemente su comportamiento sería otro.Seguro si se sintonizaran con el sufrimiento de los niños marginados por sentirse atraídos por personas de su mismo sexo, tendrían un poco de comprensión.Tal vez si se colocaran en la posición de la madre de Sergio Urrego, cuyo hijo se suicidó porque no resistió la hostilidad por su condición de homosexual que sufría en su colegio, aceptarían que en las escuelas hay que enseñarles a los alumnos a aceptar y a respetar las diferencias de sexo, raza, religión y condición social. Pero no, esos manifestantes piensan y actúan de modo excluyente, retrógrado y anti-democrático, como el Procurador Ordóñez, fascista y homofóbico obsesivo, quien resolvió que la ministra lo que pretende es “fomentar la homosexualidad” a través de la “ideología de género,” como si el homosexualismo, que es una condición como la de ser negro o blanco, se pudiera fomentar o modificar: Procurador, ¡no sea ignorante! Y lo que es triste, es que la Iglesia, con el Cardenal a la cabeza, esté al frente de las manifestaciones. ¿No recuerda acaso el Cardenal que, hace poco, hablando de los homosexuales, el Papa Francisco escribió que “estas personas deben ser tratadas con delicadeza y no deben ser marginadas”? ¿No se dan cuenta Ordoñez y el Cardenal de la prédica de exclusión que con su ejemplo están haciendo? ¿No piensan en que, con esa actitud, pueden llevar a que se maten varios Sergios Urregos más? Razón tiene la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos al denunciar que en Colombia “continúan registrándose situaciones de vulneración de derechos humanos a niños y adolescentes.” Y no sólo de ellos: los derechos humanos de la ministra Gina Parody también fueron vulverados. Por eso le expreso mi solidaridad y mi respeto.Y, para terminar, les dejo estas reflexiones que, sobre el tema, hizo en su página de facebook un amigo mío gay de 26 años:“Hace ocho años salí del closet y, desde entonces, no he recibido más que apoyo (…) Pero no se me olvida el miedo (…) Hoy hablo por todos los jóvenes petrificados por el miedo. Porque yo sé lo que es que a uno le griten maricón en el colegio, yo sé lo que es despertarse llorando rogándole a la vida que lo cambie, sé lo que se siente al procurar hablar poquito para que la gente no se burle; pero, sobre todo, sé lo que es sentirse abandonado sin poder refugiarse en nadie porque nadie sabe lo que se siente por dentro (…) El Ministerio de Educación tiene que seguir en su campaña de eliminar la discriminación de los colegios. Una adolescencia atormentada es algo que nadie tiene por qué soportar. Hoy en día estoy en una posición que me permite aguantar (aunque me indigne) que haya sectores (…) que me consideren inmoral e indigno, que se tenga que recurrir a estudios científicos para comprobar que soy un ser humano decente, que se hagan marchas y referendos para quitarme (…) derechos. Pero hace quince años, cuando me sentía más solo y confundido que nunca, ese tipo de discursos hicieron que pasara noches enteras desvelado sintiéndome como un enfermo (…) Los colegios tienen que entender que su labor es proteger a los estudiantes y no acorralarlos”.www.patricialarasalive.com

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