¿Monogamia flexible?

¿Monogamia flexible?

Enero 19, 2014 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

El libro de la sicóloga y sexóloga brasilera, Flavia Dos Santos, Poliamor, más allá de la infidelidad, es escandaloso pero realista y, de aceptarse su propuesta y llevarse a la práctica, evitaría muchos dolores.El poliamor, explica ella, “quiere decir mantener una relación íntima, sexual y amorosa con varias personas, donde todos los involucrados tienen conocimiento de la situación y la consienten”.¡Nada menos! Según Flavia, la hipocresía general, el incremento de las “relaciones que no funcionan, que son fuente de angustia”, de los divorcios y de los infieles o de las víctimas de infidelidad, demuestra que el esquema de la monogamia está en crisis.Para ella, las cadenas y la falta de libertad que vuelven la fidelidad una obligación, ahogan el amor. Pero “en el momento en que se acepta que la monogamia no es siempre una opción válida, es más probable que las personas busquen una relación madura”, estable, “donde verdaderamente se siente deseo y gratificación de estar en exclusiva el uno con el otro”.Flavia Dos Santos, autora también de las obras Sexo sin misterio y Qué hago con el sexo, insiste en que “lo que se propone es que las parejas sepan poner claras las reglas del juego. Si la pareja es capaz de lograr “permitir que los dos puedan disfrutar plenamente de la libertad, la relación tiene una tendencia a ser ideal y no es más una obligación. Pasa a ser una opción”.Según Dos Santos, su libro “no es una apología de las relaciones abiertas, sino una invitación a que las parejas repiensen sus acuerdos y negociaciones”. Su propuesta es la de que se adopte una “monogamia flexible”, que “consiste en tener un contrato de lealtad con la pareja lo suficientemente flexible para permitir que cualquiera de las partes satisfaga sus deseos sin culpa y sin miedo. En la base de este tipo de pacto entre una pareja, está el respeto y el compañerismo, pues la pareja mantendrá la relación como la principal de sus vidas”. En este tipo de relaciones, agrega, “se considera fundamental la honestidad y la comunicación entre las partes”.En su libro, la brasilera no se refiere sólo a la infidelidad sexual. Habla de otra, que no conlleva sexo, y que puede ser mucho más profunda: la infidelidad emocional que se da cuando ese amigo, o amiga, llena los vacíos y las necesidades hasta el punto de que ya se “quiere compartir sueños y aspiraciones sólo con esa persona especial”.La propuesta de Flavia Dos Santos consiste en cambiar de paradigma. “En el mito de la monogamia”, explica, “la infidelidad está concebida para lastimar(…) porque no hay entrenamiento para compartir o permitir que nuestra pareja sienta placer con otra persona”. En cambio, “la idea del poliamor es no sentir celos, no controlar, no castrar la vida del otro, es vivir un amor incondicional sin tener que desistir de otros”.La autora sostiene que “una de las grandes ventajas que supone esta forma de amar es la honestidad con uno mismo y con otras personas”.Todo eso suena muy bien, especialmente cuando soñamos con que nosotros, en una relación, podamos disfrutar de esa libertad y gozar simultáneamente de la tranquilidad de vivir sin secretos. Pero el asunto se nos complica cuando consideramos que nuestra pareja también pueda disponer de la misma libertad.Ojalá algún día seamos capaces de superar ese escollo y de llegar a tener semejante grado de comprensión de la condición humana: ¡así se acabarían, por sustracción de materia, todos los Festivales del Despecho!

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