¡La burrada más grande!

Junio 23, 2013 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

La obsesión porque se convoque una Constituyente no es más que otra burrada política de las Farc. ¡O quizás sea la más grande!¿No se dan cuenta de que están haciendo lo posible por jugar en una cancha donde tienen todas las de perder? ¿No perciben que, en ese escenario, la derecha haría de las suyas, con el uribismo unido al Partido Conservador, a la mitad del Partido de la U y a muchos sin partido y reuniría tal vez más del 30%; y el centro, liderado por el gobierno, y apoyado por el Partido Liberal, el Verde y la otra mitad de la U obtendría cerca de un 55%, y no necesariamente suscribiría todos los acuerdos de La Habana; y la izquierda democrática, encabezada por el Polo y los Progresistas a los que se les sumarían algunos dispersos y la Marcha Patriótica, sacaría más o menos un 14%; y las Farc, si les va muy bien, sólo tendrían un 1%? ¿No piensan que, lo probable, es que esa Constituyente termine, no acercándose a la revolución que pregonan, sino a una contra revolución auspiciada por las Farc, la cual nos haría retroceder en los derechos consagrados en la Constitución del 91 y en la apertura democrática y demás conquistas sociales logradas en ella? ¿No se dan cuenta de que ahora la situación es muy distinta a la del 91, cuando el M-19 ganó, a voto limpio, más de la tercera parte de la Constituyente y fue la principal fuerza política representada en ella, por encima de los Partidos Liberal y Conservador? ¿No piensan en que también ahora el panorama es muy diferente al del 98, cuando el país eligió a Andrés Pastrana con la esperanza de que hiciera la paz con las Farc pero, después, se sintió burlado por ellas? ¿No ven que, justamente, Álvaro Uribe ganó dos veces las elecciones porque personificó la rabia que Colombia sentía contra las Farc? ¿No se percatan de que si la Corte Constitucional no lo impide, se hubiera elegido a Uribe por tercera vez sólo porque prometía acabar con las Farc a bala? ¿No ven que si aún hoy más de la tercera parte es uribista se debe a la misma razón?¡Escuchen al país, señores! Ya el negociador del gobierno, Humberto de La Calle, y el Ministro del Interior, Fernando Carrillo, advirtieron con lucidez que no habrá Constituyente porque ese no es un mecanismo para refrendar acuerdos sino para diseñar nuevos rumbos. Ya Clara López también dijo por qué el Polo se opone a ella. Y Antonio Navarro detalló los motivos por los que a las Farc no les conviene que la haya.¡Sintonícense con el país, señores! No es verdad, como dijo en este periódico Andrés París, que “lo nuevo es que los sectores sociales que reclaman la firma de un acuerdo hoy son mayores que los que existían en el proceso del Caguán”. ¡No, Andrés, son mucho menores!Y tampoco es cierto que hoy Uribe no pueda “hacer fracasar el proceso.” ¡El riesgo es alto, Andrés! Y lo es, precisamente, porque él tiene una gran audiencia en esos millones de colombianos que no han perdonado los secuestros, las muertes y el dolor que ellos, o sus familiares o conocidos, han padecido por culpa de las Farc.Usted, Andrés, afirmó que ya hicieron la gran concesión de no estar “exigiendo los cambios revolucionarios en la mesa”. ¡Eso está bien!Pero en lo que valdría la pena que pensaran es en que si siguen poniendo la condición de la convocatoria de la Constituyente, ¡lo que van es a acabar exigiendo en ella los cambios contrarevolucionarios, por Dios!…

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