¿Ha muerto Dios?

Septiembre 05, 2010 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

Hawking concluye que Dios no creó el universo”, tituló El Tiempo del viernes, haciéndole eco a la publicación que The Times de Londres hizo de un fragmento del libro The Grand Desing, de ese científico y profesor de matemáticas británico y del físico norteamericano Leonard Mlodinow, disponible en librerías a partir del jueves, justo una semana antes de la visita del Papa a Gran Bretaña.Stephen Hawking abandona, así, su idea sobre que no son incompatibles la existencia de un Dios Creador y la explicación científica del por qué del universo. Ahora todo cambia: ya Darwin, al descubrir la evolución de las especies, había eliminado la necesidad de que existiera un principio creador de los seres biológicos. Ahora Hawking y Mlodinow afirman que el Big-Bang, esa gran explosión que dio origen al universo, fue producto de las leyes de la física, no de la voluntad suprema del Dios Creador, principio y fin de todas las cosas, de que habla la Biblia. Rechazan así, también, la tesis de Isaac Newton en el sentido de que el universo no puede haber surgido del caos únicamente gracias a las leyes de la naturaleza, sino que tiene que haber intervenido en su principio un Dios Creador.¿Quiere ello decir, como lo afirmó el gran filósofo alemán, Georg Hegel y, luego, como lo repitió su colega y compatriota, Friedrich Nietzsche, que Dios ha muerto?¡De ninguna manera! Si bien es cierto que desde el punto de vista racional la existencia de Dios es imposible de probar pues siempre, para llegar a Él por la vía del raciocinio, se produce lo que en filosofía se denomina un salto metafísico, igualmente es verdad que desde el punto de vista espiritual o del de la necesidad de trascendencia del ser humano, la existencia de Dios, o de un concepto, ente, fuerza o idea que lo reemplace, es una necesidad de la mayoría de las personas. Por esa razón no es extraño que muchos ateos cuando se hallan al borde de la muerte, o ellos o sus familiares afrontan una enfermedad grave o una situación de peligro, acaben rezando un Padre Nuestro. Y tampoco sorprende que cuando fallece alguien muy querido terminen encomendando su alma a Dios y ofreciendo misas por su eterno descanso. Es que es muy difícil aceptar que nuestros padres, hijos, amigos entrañables, o ese gran amor que se nos fue para siempre y, especialmente, nosotros mismos, seamos apenas polvo y en polvo acabemos convertidos.De ahí que aun cuando uno de los argumentos con los que San Anselmo cree probar la existencia de Dios, parezca absurdo y elemental, a mi juicio tiene plena validez y derrota las disquisiciones sobre la no existencia de Dios que se suscitan a raíz de tantos hallazgos científicos y filosóficos pasados, presentes y futuros: Según el santo filósofo, si Dios es necesario, debe necesariamente existir.¿No están ustedes de acuerdo, queridos lectores?***Otra pregunta: ya en retirada las tropas gringas de Iraq, ¿creen que tuvo algún sentido el millón largo de muertos caídos durante esa invasión, ordenada dizque para encontrar unas armas químicas que nunca existieron? ¿Y creen que tiene perdón que Colombia la haya apoyado?

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