El Valle, sede de un prodigio

Mayo 26, 2013 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

Me sorprendió la entrevista dada a El País por Mauricio Pérez, director científico de Tecnoquímicas, sobre el agua que investiga Rodolfo Llinás. (Se trata de agua físicamente modificada por supercavitación rotatoria a altísima velocidad, en presencia de oxígeno a alta presión, desarrollada por físicos en US, Holanda e Inglaterra. El procedimiento aumenta y estabiliza de manera tal la concentración de oxígeno mediante la generación de diminutas nano burbujas, que optimiza la función celular e incrementa la oxigenación de las células y la producción de ATP, el generador de energía al organismo).Por charlas con Llinás y con el neuro científico pereirano Herman Moreno, director científico del proyecto con Teconoquímicas, sabía que esa empresa lideraría la fabricación del agua en Colombia y que, antes de lanzarla, investigarían su impacto en la mejoría de derrames cerebrales ya que, en ellos, su beneficio era fácilmente medible. El proyecto con Tecnoquímicas debía arrancar en la primavera, y ahora sé que va viento en popa.Además, por Llinás y Moreno, y por mi experiencia, sabía también que el “agua modificada” incrementa la capacidad de los deportistas y puede servir para aliviar males agravados con la disminución de la oxigenación, como el asma, el soroche producido por la altura y la insuficiencia cardíaca. Incluso, según Moreno, “aunque aun falta mucho por estudiar, hasta el momento, en condiciones de laboratorio, esa agua tiene potencial de mejorar la sobrevida de las neuronas en enfermedades como el Alzheimer”. Así lo han experimentado en ratones y calamares.Como sufro de soroches cuando llego a Bogotá (¡no sé si causados por la altura o por la angustia de aterrizar en ese horror de ciudad!), al conocer el descubrimiento conseguí en EE. UU. una caja con botellas del “agua modificada” y me las tomé al tocar tierra bogotana, a razón de litro y medio diario durante los cuatro días que dura el soroche. ¡Y las molestias se me redujeron a la mitad! Pienso que si me hubiera tomado el agua desde cuando estaba en el avión, el resultado hubiera sido mejor. ¡Pero como los gringos creen que si uno aborda con líquido es porque va a volar la aeronave, no pude llevar el agua conmigo!Sin embargo, el Dr. Pérez de Tecnoquímicas, quien sé que es un médico serio, al responderle a la periodista si la gente tendría fácil acceso al agua, dijo que “su aplicación es intravenosa”, que inicialmente se suministrará en clínicas y ambulancias y que “no se podría comprar así no más”. Y añadió: “Teconoquímicas preferiría que tenga un manejo de prescripción médica, no de venta libre. Sobre la parte de bebida oral, aún no se están haciendo muchas investigaciones”.Debió haber una confusión periodística: Tecnoquímicas, hasta donde sé, está realizando la investigación, en accidentes cerebro vasculares, del agua aplicada como solución salina intravenosa, la cual tiene un efecto mayor que la tomada. Pero es básicamente lo mismo. Sin embargo, el agua modificada que investiga Llinás, no es sólo la de aplicación intravenosa sino también la de uso oral. De ésta, él recomienda tomar tres botellas al día, y ya la produce en EU la empresa Revalesio, que la vende más que todo para incrementar la energía de los deportistas.Si Llinás acaba de comprobar que esa agua tiene los beneficios que él intuye, se habría dado un salto en la mejoría de la calidad de vida de la gente. Y la gran sede de ese salto estaría en el Valle. ¿Por qué? ¡Porque él ha pedido que sean Colombia y Tecnoquímicas las pioneras de la masificación de semejante prodigio!

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