El Estado Mayor del Ubérrimo

El Estado Mayor del Ubérrimo

Julio 20, 2014 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

Con el exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, ya son tres los altos funcionarios de confianza del expresidente Uribe que evaden la justicia. Y todos han sido condenados por causas que tienen que ver con delitos basados en abusos de poder y en acciones de mala fe. El primero en ingresar a la condición de prófugo fue el excomisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, quien huyó del país para no asistir a la audiencia en que debía responder por los cargos de prevaricato, peculado y fraude procesal, luego de que se descubrió que la desmovilización de 62 presuntos guerrilleros del frente cacica la Gaitana de las Farc, había sido un falso positivo orquestado por él, pues en su gran mayoría se trataba de indigentes y desempleados a quienes se les habían pagado cerca de $500.000 por prestarse para el montaje.La segunda fue la exdirectora del DAS, María del Pilar Hurtado, quien con la ayuda de Uribe consiguió en Panamá un asilo que acaba de ser declarado inconstitucional, y que está siendo procesada por concierto para delinquir agravado, violación ilícita de comunicaciones, abuso de función pública, peculado por apropiación y falsedad ideológica en documento público, después de que se comprobó que había orquestado la más escandalosa operación de espionaje a magistrados de la Corte, periodistas, políticos de oposición y defensores de Derechos Humanos.Y el tercero fue el exministro Arias, condenado por la Corte por los delitos de peculado a favor de terceros y celebración de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, lo cual, palabra más palabra menos, significa que distribuyó, entre quienes podían favorecer sus aspiraciones políticas, parte del dinero del programa Agro Ingreso Seguro, que supuestamente debía beneficiar a los más pobres.Ya antes, el Senador Mario Uribe, principal aliado político y primo del expresidente, había intentado evadir la justicia cuando la Fiscalía le dictó orden de captura por sus presuntos vínculos con el paramilitarismo y, en lugar de entregarse, buscó asilo en la Embajada de Costa Rica, pero este le fue negado.El expresidente Uribe, como era de esperarse, ha dicho que ellos son víctimas de persecución política.Pero en Colombia, donde hay separación de poderes, no son el Presidente ni el gobierno los encargados de impartir justicia. Esa tarea les corresponde a los jueces y a la Corte.¿Entonces, persecución política de quién? ¿De la justicia?¿Y por qué al angelito Uribe se le mete en la cabeza que la justicia los persigue a él y a sus funcionarios, los uribistas pueden abrogarse el derecho de desconocerla y él puede, por ejemplo, inventar que a la campaña de Santos entró dinero del narcotráfico y negarse a presentar las pruebas ante las autoridades competentes? ¿Los delitos cometidos por los uribistas, quién cree que debe juzgarlos? ¿Sólo el Procurador a su servicio que no tiene competencias para actuar en lo penal? ¿Qué ley acatan, pues, Uribe y su combo y a cuál autoridad están dispuestos a someterse? ¿A la determinada por la Constitución y las leyes de Colombia? ¿O a la inventada por él para su República Independiente del Ubérrimo?Y una última pregunta: ¿Qué diferencia hay entre las repúblicas independientes de las guerrillas, donde se desconocen las leyes del país y rigen sólo las de ellos, y la que quiere para sí el expresidente Uribe? ¿Acaso en las unas manda el estado mayor de las Farc y del ELN y en la otra el estado mayor del Ubérrimo?¡Que por favor nos explique!

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