El centro en la olla

El centro en la olla

Febrero 25, 2018 - 05:20 a.m. Por: Patricia Lara

Preocupa el panorama que se perfila en las encuestas: si la última tendencia se consolida, los candidatos del centro izquierda (Humberto De La Calle y Sergio Fajardo) y del centro derecha (Germán Vargas Lleras), saldrían de la segunda vuelta y a ella llegarían sólo los de los extremos, Iván Duque, de la extrema derecha, y Gustavo Petro, de la izquierda pura y dura. Es decir, que la polarización, que tanto ha perjudicado al país, se agudizaría y duraría, por lo menos, cuatro años más. Y esa polarización tan agresiva, que ya está llevando a distanciamientos entre las familias, fácilmente puede encender de nuevo la chispa de la violencia.

Veamos la encuesta (Centro Nacional de Consultoría, CNC- CM&, revelada el jueves), y el por qué de mi preocupación:
Según ella, cuyo margen de error es del 3.5%, y fue hecha a nivel nacional, Petro puntea con 22%. Luego van Fajardo con 16% y, muy pegado, Duque con 15%. Siguen Vargas Lleras con 8%, Marta Lucía Ramírez con 6%, De La Calle con 5%; Vivian Morales, Juan Carlos Pinzón y Alejandro Ordóñez con 2%; Piedad Córdoba y Carlos Caicedo con 1% y (¡ojo, tantos que se asustaban con la paz!) ‘Timochenko’ con 0%. En cambio el voto en blanco es casi el ganador, con 20%.

De modo que se confirma lo reflejado en las encuestas de Invamer y del CNC de comienzos de febrero: que Petro tomó la delantera sobre Fajardo, quien va de segundo y fácilmente puede pasar al tercer lugar, apenas se elijan en las consultas del 11 de Marzo los candidatos únicos de los extremos. Entonces, a Petro se le sumarían los votos de Caicedo, y quedaría con 23%. Y a Duque los de Ramírez y Ordóñez, y empataría con Petro con 23%.

¿Y qué pasaría en segunda vuelta? Primero, que habría una guerra a muerte, que el país quedaría completamente dividido y que el odio se regaría -aún más- como pólvora. ¿Y quién ganaría? Si sólo votan los partidarios de los derrotados, seguro habría prácticamente un empate. Pero como hay 20% que ha dicho que votará en blanco, cualquier cosa puede pasar. Sin embargo creo que, por el miedo a que nos convirtamos en otra Venezuela, muchos acabarán votando por Duque.

Además, al comparar las cifras de esta encuesta con la de hace quince días, se ve que Petro dejó de aumentar –es más, bajó un punto-, tal vez porque su disparada se debió a que las bases del Polo y las de los Progresistas de los Verdes no apoyan a Fajardo sino a Petro, como debe ocurrir con las de Clara López, que prefieren a Petro y no a De La Calle. ¡Es que no es consecuente que los aspirantes al Congreso de la corriente de Clara hagan parte de la lista de los decentes patrocinada por Petro!¡Ni que el tranquilo Fajardo se alíe con el recalcitrante Jorge Robledo y con la alevosa Claudia López! ¡Eso no pega! ¡En cambio, cómo habría combinado de bien que De La Calle, gran candidato, liberal de izquierda y hacedor de la paz, y Fajardo, doctor en matemáticas y abanderado del salto adelante de la mano de la ciencia, la tecnología y la educación, estuvieran unidos!

Juntos, hubieran sido imbatibles… Separados van a perjudicar al país, porque los van a derrotar y, con ello, van a asegurar, probablemente, el triunfo de la derecha y la transformación en añicos del proceso de paz...
Aún hay tiempo de que recapaciten… Ojalá su amor por Colombia prevalezca sobre su ego…

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Motivo viaje, esta columna reaparecerá en cuatro semanas.

Sigue en Twitter @patricialarasa

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