Diluvio: ¡tragedia con fin!

Diciembre 26, 2010 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

“Ésta es la peor tragedia natural en la historia de nuestra República, por el número de damnificados y por la extensión de la catástrofe”. Así calificó el presidente Santos, en su alocución de Navidad, este diluvio universal que sumergió poblaciones, desbordó ríos, deslizó montañas y viviendas construidas en cimas y laderas, y que ya deja 284 muertos, 267 heridos, 63 desaparecidos, 316.360 viviendas averiadas, 706 municipios en emergencia, 269 pasos restringidos en las carreteras, en resumen, que ya afecta a 2.163.197 colombianos. ¿Pero qué hacer para que estos inviernos interminables, cada vez más frecuentes, no deriven en tragedias? Al releer el ‘Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo’, escrito por García Márquez hace 56 años, inspirado en uno de esos diluvios eternos que cada año inundan a Sucre (Sucre), e interpretado el mes pasado en Cartagena y Bogotá por la declamadora vasca Tachia Quintanar -la novia de Gabo en su época de París, en quien él se inspiró para crear el personaje de la esposa del Coronel, en ‘El Coronel no tiene quien le escriba’-, y al comparar ese texto con la crónica publicada hace cerca de un mes en El Tiempo, a propósito del diluvio que acaba de azotar a la misma población de Sucre, uno se da cuenta de que más de medio siglo después, todo sigue igual: el río se desborda, el pueblo se inunda, las vacas se entierran en el lodo, los muertos navegan en el cementerio...Pero casi todo eso puede evitarse, bien refundando los pueblos en lugares más seguros, como sabiamente el Presidente ha dicho que lo hará; bien dragando y arreglando el cauce de los ríos; bien tomando otras medidas preventivas... De hecho, a propósito del alud que hubo en La Cruz, Nariño, y que mató a 13 personas y dejó a 25 heridas, el Gobernador de ese departamento, Antonio Navarro Wolff, aseguró que esa tragedia pudo evitarse, que al alcalde no previó que ella podría suceder y que la Gobernación reubicará a quienes habiten en lugares de alto riesgo. El Presidente, por su parte, hizo “un llamado urgente a los mandatarios regionales –a los alcaldes, en particular- para que identifiquen y evacúen sin dilación las zonas de riesgo, y eviten que se sigan presentando tragedias”. Esa es tarea prioritaria, como lo es también tomar medidas definitivas para que esos dramas no se repitan. Pero hacerlo resulta muy costoso. (¡Es costoso refundar pueblos!). Por ello, nuestra solidaridad con quienes lo perdieron todo no puede cesar: ¡movilicémonos, donemos lo que podamos con el fin de garantizarles a las víctimas lo indispensable, y ayudemos todos a proporcionarles un futuro más seguro!¡Que el 2.011 sea nuestro año de la solidaridad con todas las víctimas!***Por eso me solidarizo con Daniel Coronell, director de Noticias Uno y columnista de Semana, maestro del oficio cuyos textos, impecables, carentes de adjetivos, están repletos de hechos, como debe ser... A Coronell, el ex presidente Uribe, vía su enloquecido Twitter, lo llamó “mafioso, sicario, estafador y extorsionista”. Y el periodista lo demandó por injuria y calumnia. Mientras se produce el fallo -que creo saldrá a favor de Coronell-, ¡cómo le convendría a Uribe entender que es verdad lo que en estas páginas le dijo antes de ayer Diego Martínez Lloreda: ¡que su peor enemigo no se llama Daniel Coronell (ni nadie por el estilo) sino Álvaro Uribe!***¡Feliz Año, queridos lectores!

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad