Debate hipócrita

Noviembre 08, 2015 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

¡Qué paradójicos son el procurador Alejandro Ordóñez, la Conferencia Episcopal y todos los que, obedeciendo a sus prejuicios, se oponen a la autorización que dio la Corte Constitucional a las parejas homosexuales para que adopten niños, usando el argumento de que lo hacen para defender los derechos de los menores! ¡Por Dios, si los derechos de esos niños fueron violados desde el momento en que fueron abandonados por su madre primero, y por su padre después, y atropellados desde el instante en que llegaron al mundo para ser desamados!Si en Colombia no existieran niños abandonados; si no hubiera tantos que seguro no han tenido un hogar que los proteja y por eso deambulan por las calles pidiendo limosna o buscando la forma de robarse unos pesos para comprar droga; si los hogares de Bienestar Familiar no estuvieran llenos de niños a la espera de que alguien los acoja y los ame; si el embarazo de adolescentes que probablemente no tienen cómo mantener ni educar adecuadamente a sus hijos y prefieren dejarlos por ahí no estuviera creciendo de manera alarmante; tal vez cabría el debate de si es mejor para los niños que los adopte una pareja heterosexual en vez de una homosexual.Pero a esa pregunta tendría que dársele una respuesta que de verdad tuviera en cuenta la conveniencia de los menores. Entonces habría que decir: lo importante es que quienes adopten a los niños, los amen, los protejan, satisfagan sus necesidades básicas y velen por su educación.Lo demás son discusiones que no obedecen a la lógica sino a los prejucios.Por otra parte, según una investigación publicada en el Journal of Marriage and Family (2010), citada por el médico y comentarista Carlos Fernández, “los hijos criados por padres del mismo sexo son estadísticamente indistinguibles de aquellos criados por papás heterosexuales, en términos de autoestima, desempeño intelectual y adaptación social”. Y según el ‘National Longitudinal Lesbian Family Study’, también citado por él, realizado entre familias lesbianas, “los hijos adoptados por ellas no han sufrido abuso físico o sexual, en comparación con el 26% del total de niños estadounidenses que han sido víctimas de abuso físico y el 8,3% que han sufrido abuso sexual”.Entonces, ¡no hagamos debates basados en argumentos carentes de fundamento!Y a propósito, ya es hora de pedirle al Procurador que no elabore más conceptos ni sentencias con base en sus fanatismos o en sus preferencias o aversiones políticas o religiosas. Esa petición de nulidad del fallo sobre el derecho a la adopción por parte de parejas gay, que dijo el Procurador que va a interponer ante la Corte Constitucional, no es más que la utilización de su cargo para legislar no en derecho sino en prejuicio.***Bienvenido el nuevo alcalde de Cali, Maurice Armitage. No lo conozco. Pero su historia, su generosidad como empresario que cada trimestre reparte utilidades con sus empleados; y su capacidad de perdonar, de acoger y de ayudar a sus propios secuestradores, indican que el alcalde es un gran ser humano y un hombre que tiene mucho que enseñarle a este país. Además, su lema de “trabaje duro y sea buena persona”, augura que hará un buen gobierno. Por otra parte, me encanta que haya indicado que gobernará a su modo, sin someterse al control de los que a última hora le dieron su apoyo. Mejor dicho, ya sabe, senador Uribe: usted no va a poder manejar al alcalde Armitage.

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