De carne y hueso

Abril 01, 2012 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

Al llegar a Brasil, leo una conmovedora entrevista en Folha de Sao Paulo del expresidente Lula, dada al día siguiente de que supo que su cáncer de garganta había desaparecido. Allí, se retrata de cuerpo entero ese líder de carne y hueso, quien después de haber perdido 16 kilos y de soportar interminables sesiones de quimio y radioterapia, sigue siendo el mismo hombre sencillo que gobernó Brasil por dos períodos y no quiso que lo reeligieran más, un ser humano tierno, diáfano, que sueña con volver a comer ‘pan con cáscara dura’, que le teme a la muerte, y confiesa: “Miedo, miedo, yo vivo con miedo, yo soy un miedoso”…¡Con razón, el pueblo de este espléndido país lo quiere tanto! ¡Con razón, por cariño, lo llaman Lulihna!Dice Lula:“La gente no sabe qué es peor: si la quimioterapia o la radioterapia (…) Para mí, las dos son un desastre. Una es una bomba de Hiroshima y, la otra, yo no sé qué bomba es. Ambas son arrasadoras”.(El cáncer) “es una dolencia (…) avasalladora. Yo vine aquí con un tumor de 3 centímetros y, de repente, estaba recibiendo una Hiroshima dentro de mí. En algunos momentos hubiera preferido entrar en coma (…), que me metieran en un congelador y permanecer congelado ahí."“La gente que oye hablar a las personas (que pasan por un tratamiento contra el cáncer), no tiene idea de la dimensión de lo que están sintiendo.”“A mi me preocupaba más perder la voz que morir. Si yo perdiera la voz estaría muerto. Hay gente que habla de que no le tiene miedo a la muerte. Pero yo sí le tengo. Si sé que la muerte está en la China, me voy para Bolivia”.“Creo que entre la vida que la gente conoce (y la muerte) hay mucha cosa que aún no comprendemos. Soy un hombre que piensa que existen otras cosas que determinan nuestro paso por la Tierra. Soy un hombre que cree, que tiene mucha fe”.“No me vengan a decir que no le tenga miedo a la muerte. ¡Porque yo quiero estar vivo! Una vez le oí decir a mi amigo escritor, Ariano Suassuna, que él llama a la muerte Cayetana y que, cuando ve a Cayetana, sale corriendo. ¡Yo tampoco quiero ver a Cayetana!“Yo rezo mucho, independientemente de esta dolencia”.Así es, pues, con su corazón a flor de piel, Luiz Inacio Lula Da Silva, uno de los líderes más importantes del Continente: ¡No siente necesidad de dárselas de macho! Seguro, por esa razón, despierta tanto afecto...***Y a propósito del vicio del cigarrillo y de sus secuelas de cáncer de garganta como el de Lula, de pulmón como el de mi madre y de enfisema e infarto como el de varios amigos, quiero contarles a los fumadores, como viciosa del humo y de la nicotina que fui, y que sólo movida por el horror de ver a mi mamá ahogándose durante seis meses -hasta que murió-, pude abandonar el cigarrillo, que hay un método asombroso para dejar de fumar: con una sola sesión de laser (www.freelasertherapy.com) aplicada en puntos de adicción, localizados en las orejas, la frente y la nariz, un gran amigo, quien había fracasado con todos los métodos para dejar el vicio, -desde la hipnosis, los parches y los chicles de nicotina, hasta la acupuntura-, perdió de inmediato los deseos de fumar y dejó sin esfuerzo el cigarrillo. ¡Como el suyo, hay múltiples casos exitosos! Es una gran esperanza para los fumadores irremediables…

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