¿Convencerán los gringos a Uribe?

Septiembre 13, 2015 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

La noticia de que el presidente Barack Obama está empeñado en que en Colombia se logre la paz y, para facilitarla, ha puesto a su enviado especial para el proceso de La Habana, Bernard Aronson, y al embajador Kevin Whitaker, a que medien entre el gobierno de Santos y el expresidente Uribe con el fin de que discutan sus discrepancias y aclaren sus malos entendidos, de modo que Uribe no se le atraviese como mula muerta al proceso de paz con las Farc, es la mejor noticia que nos han dado en mucho tiempo.Según revelaron el jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto De La Calle, y el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, ha habido dos reuniones: la primera, de tres horas, el 12 de julio, entre los gringos, Uribe y Villegas, y la segunda, de cinco, esta semana, entre los mismos participantes, más los uribistas Carlos Holmes Trujillo, excandidato a la Vicepresidencia por el Centro Democrático, y el senador Alfredo Rangel.Villegas manifestó que el gobierno de Estados Unidos insistió en la necesidad de la unión nacional frente a los temas de paz y conflicto, y en que esa unión también afianzaría la relación entre Colombia y EE.UU.El ministro de Defensa dijo además que se habló de los avances en La Habana, de las operaciones recientes de la Fuerza Pública contra las distintas amenazas a la seguridad, que se analizaron los indicadores de seguridad del país y que él recibió, “con gran interés, las propuestas del señor expresidente, entre otras sobre los temas de cese al fuego, concentración, etc.”, propuestas que el país ya le ha escuchado.Villegas agregó que en la segunda reunión hubo una discusión de cinco horas en las que explicaron los detalles de la negociación, especialmente la descripción “sobre lo que el Gobierno piensa en materia de refrendación de los acuerdos de justicia como parte de la agenda”, y en las que recibieron las propuestas de Uribe, debatieron las diferencias y “se aclararon informaciones que estaban siendo mal interpretadas”.Sin embargo, no todo fue tan color de rosa: al día siguiente de que De La Calle y Villegas revelaron su versión de lo ocurrido en las reuniones, Uribe vociferó en un video: “nos preocupa que el gobierno dice que tiene interés en el diálogo, pero la única opción que nos da es de adherir a lo acordado en La Habana, no obstante todas las argumentaciones que hemos dado para sustentar nuestras discrepancias”.Y agregó: “expresamos nuestras preocupaciones porque el gobierno da la impresión de que no quiere llevar a la cárcel a los cabecillas. En cambio si quiere traerlos al Congreso, y que (sic) eso estimularía más violencia en Colombia”.Hay una cosa que no entiendo, doctor Uribe: ¿por qué el hecho de que los cabecillas de las Farc no paguen cárcel y vayan al Congreso estimularía la violencia, y no la estimula el que en su bancada estén el senador Alfredo Rangel, exmilitante del Ejército Popular de Liberación, y el Senador Evert Bustamante, antiguo militante del M-19, quien se benefició, como su colaborador, Rosemberg Pabón, de la cesación de procedimiento por rebelión, sedición, asonada y delitos conexos?¿Por qué para usted, Senador Uribe, ellos que fueron tan terroristas como los otros, son “los buenos” y, en cambio, los de las Farc son “los malos”?¿Por qué le parecen malos solo los de las Farc?Piénselo, no más, expresidente Álvaro Uribe…

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