Carta a Angelino

Carta a Angelino

Junio 27, 2010 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

Apreciado Vicepresidente:Me dirijo a Ud. en su condición de Vicepresidente. Lo hago también como amiga suya y como persona de izquierda democrática que apoyó su gestión en la Gobernación del Valle.Le cuento que cuando Juan Manuel Santos lo escogió como su fórmula vicepresidencial, me alegré hasta el punto de que, por ello, le envié a Santos un mensaje de felicitación. Y lo hice porque creí -y creo- que el Presidente electo, antes de tomar esa decisión, debió hacerse una reflexión de este estilo: “Yo, Juan Manuel Santos, tengo muchas probabilidades de ser el próximo Presidente de Colombia. Por eso, más que pensar en los votos que me sume el vicepresidente, debo mirar lo que él me aporte en mi gobierno. Y uno de mis mayores desafíos será mejorar las relaciones con los presidentes Chávez y Correa, con los gobiernos de Unasur y con las organizaciones internacionales defensoras de derechos humanos. ¿Quién podrá ayudarme en eso? ¡Angelino! ¡Nadie mejor que él! ¡Además lo conozco, hemos trabajado juntos y lo aprecio! Seguro a su nombre se opondrán los uribistas recalcitrantes, la derecha extrema, Fabio Echeverry, Luis Carlos Restrepo… Pero ellos no me quitan votos… Y de pronto su designación tampoco le guste a Uribe… Sin embargo tendrá que tragársela porque a pesar de que Angelino defendió el despeje de Pradera y Florida, Uribe lo nombró embajador ante la ONU en Ginebra. Además, Angelino puede restarle en el Valle votos a Petro y sumármelos a mi, lo cual no me viene nada mal… Y si se da la posibilidad de celebrar un acuerdo con los grupos armados para ponerle punto final a la guerra, como lo busqué en la época del gobierno de Samper, Angelino puede ser clave. ¡De modo que voy a anunciar su designación! Yo no pongo de vicepresidente a Uribito, ¡ni muerto! Así se moleste Uribe…”.Cuando Santos reveló su nombre se desató una tormenta, ¿recuerda, Angelino? Echeverry y Restrepo anunciaron que no votarían por Uds., en los corrillos uribistas no dejaban de vociferar en su contra y en la izquierda muchos lo tildaron de traidor… ¡Yo nunca lo hice! ¡Ni lo creí, Angelino! Pensé que así como en su gobernación Ud. defendió a los pobres del Valle del Cauca, y luchó por aliviar el hambre y mejorar las coberturas de salud y educación, y en el pasado demostró su compromiso con la defensa de los trabajadores, de los derechos humanos y de la paz negociada, en el futuro seguirá por esa línea y, en el gobierno de Santos, será el portavoz de los intereses de los demócratas y de los menos favorecidos.Por eso, hoy, Ud. tiene una responsabilidad muy grande: la de tender puentes con la izquierda, con los sindicatos, con Chávez y Correa, incluso con Daniel Ortega; la de garantizar que se respeten los derechos humanos y se castigue a los responsables de sus violaciones, la de pelear dentro del gobierno y el poder judicial para que la investigación sobre los falsos positivos llegue hasta sus últimas consecuencias y, por qué no, la de abrirle la puerta, si las condiciones militares y políticas lo aconsejan, a la finalización de la guerra con la insurgencia, no mediante la paz de los cementerios, sino mediante el logro de un acuerdo humanitario y de una negociación política.Si así actúa, sus amigos nos seguiremos sintiendo orgullosos de serlo, Angelino.Cordialmente.

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