Caleño al mando   

Abril 29, 2012 - 12:00 a.m. Por: Patricia Lara

“Mi papá no quería que yo me metiera a la política, pero ahora se sentiría muy orgulloso; claro que quien se siente orgulloso soy yo de él”, dice el nuevo ministro del Interior, Federico Renjifo, hijo de mi recordado Marino Renjifo, antiguo senador y gobernador del Valle del Cauca, alcalde de Cali y director de el diario El Pueblo, un bello proyecto periodístico donde tuve la suerte de conocerlo. (Nunca olvidaré que, por su culpa, en medio de una incontrolable tembladera de piernas, eché el primer discurso de mi vida, una noche en la que, en algún barrio popular de Cali, durante una campaña a favor de Carlos Lleras Restrepo, sin advertirme previamente, Marino anunció que, a continuación, yo, que apenas estaba por los veinte años, me dirigiría a sus huestes). El nuevo Ministro del Interior recuerda que, a pesar de la oposición de su padre, siendo muy joven, se lanzó a la política y resultó elegido Concejal de Cali. Desde entonces adquirió experiencia en esa materia, no obstante que ocupó después posiciones destacadas en el sector privado: fue Presidente del Banco de Colombia y de la Asociación de Fiduciarias de Colombia. Desde hace muchos años, ha sido uno de los hombres más cercanos al Presidente Santos quien, como Ministro de Hacienda de Andrés Pastrana, nombró a Federico Renjifo su viceministro y lo puso a jugar un papel clave en el rescate de las finanzas de los departamentos. Y, ahora, lo ha puesto a jugar otro: nada menos que el de poner a prueba su olfato y su destreza política adquirida desde cuando estaba en la cuna, para ser el alfil que le enderece la política, con miras a garantizar su reelección en el 2014, la cual, según las últimas encuestas, sorpresivamente parece estar empezando a complicársele.El otro alfil clave del Presidente será -¡oh paradoja!- su antiguo rival, el anterior Ministro del Interior y nuevo Ministro de Vivienda, Germán Vargas Lleras, quien tiene que obrar el milagro de construir las 100.000 casas anuales que Santos prometió regalarles a los más pobres y asegurar, así, no sólo la reelección presidencial del 2014, sino su elección en el 2018 como sucesor del actual Presidente.      Según algunos conocedores consultados, en caso de que hubiera los multibillonarios fondos, y si no se roban la plata, es difícil que el Gobierno pueda cumplir su promesa de construir las cien mil viviendas anuales. Otros, más pesimistas, consideran que hacerlo es imposible. En todo caso, es una apuesta típica de un gran jugador de póquer, como lo es el Presidente: si le sale, se corona de gloria. Si no, se le voltea su promesa cual boomerang.De que ello no ocurra, son responsables, en primer lugar, el ministro de Vivienda, Germán Vargas Lleras y, en segundo, el del Interior, Federico Renjifo. Como diría un gran amigo mío, ¡“amanecerá y veremos”!Mucha suerte, y mucha ejecución, les deseamos, pues, al ministro bogotano y al caleño.*  *  *Y, a propósito, con este cambio en la cúpula, queda muy bien parado el Departamento del Valle, que completa tres carteras en el gabinete: la de educación, la de cultura y, ahora, la de gobierno.Pero, mientras tanto, y también paradójicamente, la política del departamento está sumergida en la crisis total.¿Algún lector puede explicarme el por qué de esa contradicción?

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