Pandebono news

Abril 09, 2017 - 11:55 p.m. Por: Paola Guevara

Está muy de moda el término “posverdad”, ese neologismo que Wikipedia define como la era en que “los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales”.

Traducción: se topa uno con un empresario que considera serio, educado, pensante, hasta que suelta una perla como la siguiente: “Santos tiene 1 % de aceptación, según la más reciente encuesta, ¡y sin embargo no se cae!”.

Le pregunta uno cuál es la fuente de semejante ‘encuesta’ que a todas luces es falsa, y resulta que no importa si lo leyó en portales tan improbables como Pandebono news, loquenoquierenquesepas.com, o changuitos.co, siempre y cuando la noticia falsa diga lo que la persona desearía que fuera verdad.

En la ‘posverdad’ también caben esos familiares, angustiadísimos ad portas de una elección, porque su pastor les dijo que los santeros cubanos van a dominar el país y a imponer su satanismo en Colombia.
En la ‘posverdad’ caben los que reenvían audios apocalípticos que profetizan inundaciones, terremotos y el “desbordamiento del río Cauca el próximo sábado a las 10:00 a.m.”.

En la ‘posverdad’ (donde se desdibujan los límites entre noticia, ficción y humor) caben los locutores de una reconocida emisora tropical que dijeron -hace poco- que la gente se estaba arrojando desde el Miocable paralizado y, minutos más tarde, entre carcajadas, aclararon que se trataba de una noticia falsa que un oyente les envió por Whatsapp.

En la ‘posverdad’ caben los que comparten noticias traídas de los cabellos de los portales más espúreos que uno pueda imaginar, con titulares tan sensacionalistas como “Maduro y Santos firman acuerdo secreto para la venezolanización de Colombia” o “Lobby gay impuso cátedra pro homosexualidad en los colegios”. ¿Por qué publicas en tu muro ese artículo que sabes falso? “Porque algo de verdad debe tener”, responden.

Me temo que más bien hemos entrado a la era de la No-Verdad, donde noticia ‘verdadera’ será aquella que a la gente le parezca verdadera porque sí, porque refuerza lo que ya piensa, lo que desea que pase, o lo que teme que pase. Porque hoy en día sentir que se tiene la razón es más importante que estar en lo cierto.

Es un momento casi esotérico de la verdad, casi oscurantista, en que los ciudadanos estarán cada vez más autoconvencidos, fanatizados y lejos del argumento y del diálogo con quien piense distinto.

¿Quién ganará? Los líderes que mejor logren desatar la irracionalidad, la ira, la indignación y el pánico entre las los votantes. En ese mar de mentiras la información seria, responsable, confirmada, contrastada, pronto será un lujo.

Sigue en Twitter @PGPaolaGuevara

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