Homo stupidus stupidus

Homo stupidus stupidus

Febrero 16, 2015 - 12:00 a.m. Por: Paola Guevara

“Necesitaríamos tres planetas si queremos seguir consumiendo al ritmo actual”. “Es la primera vez que una sola especie –los seres humanos- ocupa la mitad del planeta y se abastece de la otra mitad”. “Cada 4,5 días nace otro millón de personas, en un planeta de recursos limitados”. Las afirmaciones son impactantes y las hace el investigador norteamericano Alan Weisman, con quien tuve la oportunidad de hablar esta semana.Lo que me sorprende es que no se trata del gurú apocalíptico que viene a decirnos que la solución está solo en manos de las farmacéuticas, las petroleras y los gobiernos, sino que plantea una propuesta perfectamente aterrizada y viable que no consiste en arrojar todos nuestros teléfonos al mar y volver a vivir, como monos, en la copa de los árboles.Lo que propone es realizable, aunque polémico: traer menos hijos al mundo. Hoy somos 7.000 millones de homo sapiens sapiens y para finales de siglo seremos 11.000 millones de homo stupidus stupidus, la especie que acabará con el planeta sin que tenga que venir un meteorito a pasarnos la carta de desalojo. Según los cálculos, deberíamos ser solo 2.000 millones de personas si queremos volver a comer orgánico como nuestros abuelos y vivir en condiciones de no pobreza sin canibalizar los recursos el planeta. También se trata de justicia social: no la habrá mientras haya millones de seres dispuestos a competir por un sueldo de hambre.¿Cómo lograrlo? La respuesta pasa por la mujer. El Siglo XXI es el siglo de los derechos de la mujer o estaremos perdidos, y entre más rápido lo entendamos mucho mejor. Hay que invertir en las niñas, porque el mejor método anticonceptivo que existe es que la mujer estudie, que la mujer se realice profesionalmente. Somos nosotras, las mujeres de esta generación, quienes debemos decidir qué queremos ser: el centro del sometimiento o el centro de las ideas; el centro de la producción descontrolada de hijos para la guerra o el centro de la creación literaria, artística, científica, deportiva, educativa, política y social. Las multiplicadoras del machismo o las formadoras de una nueva conciencia. El hecho es que somos muchos y la elección está planteada: traemos al mundo hijos a partir de la conciencia y el amor, o arañaremos hasta el último río para extraer de sus entrañas el oro que luego no podremos comer. @PGPaolaGuevara

VER COMENTARIOS
Columnistas