Fiscalía, decisiones salvajes

Septiembre 14, 2015 - 12:00 a.m. Por: Paola Guevara

Todos han oído ese mal chiste. Ese que dice:-¿Por qué le diste a Colombia dos océanos y todos los climas; tantas especies de ranas, de aves, de peces y de felinos; tantos ríos, selvas, llanuras y páramo; tanto carbón, oro, esmeraldas y aparte el delfín ese, el de color rosadito?A lo que el Creador responde:-Que no cunda la envidia. Esperen a ver los personajes que le voy a poner.Viene a la mente ahora que llega a cartelera el extraordinario documental ‘Colombia, Magia Salvaje’, que muestra de una man era sobrecogedora la fábrica de agua que es el suelo colombiano, y que emociona el espíritu con la belleza de los Llanos y la selva chocoana y con el sobrevuelo del cóndor de los Andes por el Parque Natural del Cocuy.En la misma semana, la Fiscalía en cabeza del señor Montealegre (a quien ya le sugieren que siga la moda y se cambie el apellido por otro más llamativo, como 'Torquemada') hace pública la vida íntima de la actriz Carolina Sabino y en cambio mantiene en reserva el verdadero propósito de pagar el chistecito de 4.000 millones de pesos de nuestros impuestos a la empresa de Natalia María Lizarazo (Natalia Springer Von Schwarzenberg) por elaborar unos informes de muy dudosa factura cuyo propósito final es… ¿Incriminar a quién? ¿Vincular a qué sectores con qué otros? ¿O se trata solo de enmermelar a influyentes líderes de opinión, como muchos sugieren?Lo dejo entre signos de interrogación para que quede claro que la labor de los periodistas en una democracia que protege la libertad de opinión es hacerse preguntas, no dictar sentencia; así como la de cualquier fiscal es dar ejemplo de justicia, no montar shows mediáticos que distraigan la atención de sus actuaciones, ni competir en escándalos con las revistas del corazón.Sugiero, como antídoto, no dejar de ver ‘Colombia, Magia Salvaje’, que muestra especies de sangre fría y ranas venenosas dignas de apreciar y proteger, y que nos hace sentir orgullosos de vivir en el país más mágico del planeta, así lo habiten intereses salvajes.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad