Estrategias zánganas

Estrategias zánganas

Julio 20, 2015 - 12:00 a.m. Por: Paola Guevara

La idea es del Huffington Post: los directores del influyente medio norteamericano anunciaron que, a partir de ahora, cubrirán las noticias relacionadas con la campaña presidencial de Donald Trump en su sección de entretenimiento.Es un hecho: quienes quieran leer las noticias de Trump podrán encontrarlas al lado del nuevo vestido de Kim Kardashian y del nuevo escándalo sentimental de las estrellas del reality 'The Bachelor', donde un galán rubio (aunque sin peluquín), debe elegir entre 30 solteras sedientas de amor y hacinadas en una mansión.El portal noticioso pretende ofender a Trump, pero a quien termina ofendiendo con la comparación es a la Kardashian y a los participantes de The Bachelor, que por muy frívolos que parezcan no le hacen daño a nadie y sí entretienen, mientras que Trump pretende separar con muros a dos países y convertir el racismo en política de Estado.Trump también es estrella de reality (recordemos las varias temporadas de 'El Aprendiz') y por eso, porque conoce los lazos entre la política y el espectáculo, debe estar dichoso con la idea del Huffington Post, pues las secciones de farándula suelen ser más leídas que la política.Lo que Trump necesita son votos y publicidad gratuita, no la validación intelectual de los medios que, para él, solo son el amplificador de su narcisismo.A personajes como él les viene bien el escándalo, venga de donde venga, y en últimas logran lo que se proponen: escalar en las encuestas. (Cualquier parecido con la realidad nacional es pura coincidencia)¿Y si en Colombia los medios siguieran el ejemplo del Huffington Post y a todos los políticos racistas, xenófobos, nacionalistas y portadores de ideas peligrosas y antidemocráticas los enviaran a la sección de farándula?Faltarían páginas y minutos al aire para cubrirlos, pero sería un negocio redondo en términos de pauta.Imaginemos secciones diarias de Farandulítica, con el patrocinio de la marca de esmaltes que bautiza sus productos con nombres como Fufurufa, Cualquiera, Zángana y Buscona, y que podría aprovechar la coyuntura para ampliar su paleta con nuevos tonos: Lagarto, Cafre, Mamerto, Ausentismo e, incluso, Blanco Angelino, Verde Paramilitar y Rojo Mermelada.Todo, incluso el escándalo de los esmaltes, está relacionado con el maquiavélico estilo Trump que se impone en estos tiempos virales: que hablen o que hablen mal, pero que hablen.

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