Cultivar el ‘Hygee’

Julio 30, 2017 - 11:45 p.m. Por: Paola Guevara

No es casualidad que los daneses sean los más felices de Europa (según la Encuesta Social Europea), y los más felices del mundo, hecho que está siendo estudiado por diversas universidades y centros de investigación.

Revela Meik Wiking, director del Instituto de Investigación sobre la Felicidad, que el secreto de los daneses está en el ‘Hygee’ (puede pronunciarse como ‘Jigue’).

Aunque esta palabra eminentemente danesa es difícil de traducir a otros idiomas, ‘Hygee’ viene siendo algo así como “confort del alma”, “el placer de la presencia de las cosas y las personas reconfortantes” o, en la definición del investigador danés: “Una taza de cacao a la luz de las velas”.

Wiking plasma sus conclusiones en un libro titulado ‘Hygee, la felicidad en las pequeñas cosas’, donde cita al embajador estadounidense en Dinamarca, Rufus Giffor, quien afirma que para vivir en modo ‘Hygee’ hay que prender velas. El dato es interesante: según la Asociación Europea de la Vela, los daneses son los mayores consumidores de velas per cápita: 6 kilos de cera al año (consumen más velas que tocino). Hay pues, una relación entre la luz y el romance, entre la luz y el bienestar.

El ‘Hygee’ es también un tipo de felicidad donde tienen cabida las personas introvertidas, pues en nuestra cultura latina, tropical y desenfrenada, feliz es sinónimo de resistencia física ante largas jornadas de música reventadora de tímpanos, bailoteo con destreza acrobática, aguardiente en cantidades industriales, llamadas de los vecinos a la Policía y disparos al aire.

El Hygee, en cambio, puede ejercitarse en grupos pequeños y, también, en la soledad de una tarde lluviosa, con luz amarilla y un buen libro en la mano. Es un concepto asociado a la intimidad, a la cercanía de almas, pero que se traduce luego en mayor sentido de comunidad, de civismo y de activismo.

El concepto de ‘Hygee’, palabra que los daneses pronuncian tanto a diario como las palabras 'Uribe' y 'Santos' los colombianos (lo cual explica bastantes cosas) no sólo permea la vida personal de los daneses, sino también su cultura organizacional y sus leyes (para ellos permanecer en la oficina después de las 6:00 pm es locura, pues los hallarán sin Wi-fi en un hygee-café, con hygee-luces, comiendo hygee-danesas de crema y teniendo una hygee-charla trascendental con amigos).

Quien tiene una vida personal más rica y satisfactoria será mejor ciudadano del mundo. Una semana así, llena de redes de ‘Hygee’, les deseo mientras voy por otra porción de danesa.

Sigue en Twitter @PGPaolaGuevara

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