Todo esto pasa en el MÍO

Junio 06, 2013 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Quiero dejar bien claro que no soy una enemiga del sistema. Que sigo creyendo, como lo dije aquí el pasado 13 de febrero, que si el MÍO fracasa es un fracaso de la ciudad. Que como caleña me duele que haya tanto lío alrededor del mismo y que se hayan robado la plata de la Estación Calima, sin esperanza de recuperar nada. Pero sobre todas las cosas, lo que más talla en el zapato es que aquel ideario de modernidad, movilidad y urbanismo que traía el MÍO hoy no se traduce en la realidad. Tras hacer un ejercicio interactivo de recopilar apreciaciones en Twitter, Facebook y charlas frente a frente con los usuarios, estas fueron las quejas más recurrentes: -Frecuencias. Se repite la historia del que espera hasta 40 minutos un bus. De quien no entiende qué pasa con la T31, corazón del sistema. De quien vé los expresos pasar en manada. Dicen, incluso la Presidenta de Metrocali, que hay operadores que teniendo 146 buses sacan 70. Un habitante de Palmira dice que no se ha venido a vivir a Cali por el MÍO, porque se demora menos un intermunicipal: muy diciente.-Cultura ciudadana. Agresiones. Falta de civismo. Conductores grabados hablando por celular. Otros que gritan al pasajero que reclama, al estilo busetero de antaño. Gente que no respeta la fila para ingresar ni para salir del sistema. Taquilleras agredidas por usuarios. Sillas azules ocupadas por cualquiera, mientras mujeres embarazadas van de pie. Dice un usuario: “se perdió la oportunidad de educar a quienes viven en Cali, para generar profundos cambios en el comportamiento. El MÍO pudo haber sido el motor de una cultura de civismo”. Pero no lo está logrando.- Mendigos en el bus. Se volvió costumbre: “Señores, soy habitante de la calle y necesito su ayuda”, la pareja de VIH pidiendo plata, la anciana abandonada. Hay, incluso, un cantante de salsa que muestra su videoclip en el computador y recoge plata. Y con menor frecuencia, pero ha ocurrido, se venden afiches y manillas religiosas. También lapiceros. ¿Cuál modernidad?- Falta de información, de logística. No hay operativos en las estaciones, en horas neurálgicas. Los tableros informan que vienen rutas que no llegan. Muchas quejas con la línea de atención al usuario. Poca interacción con el ciudadano.-Problemas técnicos prematuros. Hay videos de buses cuyas puertas se abren en movimiento. Hay tableros dañados. Y buses en los que se anuncia “próxima parada…” sin terminar la frase. Cuando llueve fuerte, baja el agua por el filtro del aire y el piso del bus se vuelve un pantano.¿Habrá manera de recuperar ese sueño que representaba el bus azul atravesando Cali? El reto es grande y es de todos. Y la Alcaldía debe liderar esa batalla. Porque lo que enfrenta el usuario hoy es lo más parecido a un Día de Furia (como en la película). Que el MÍO funcione bien es una urgencia de esta ciudad. El comentario sangrón: ‘Túnel mundialista Juegos Mundiales 2013’ quién le dijo al Concejo que los caleños queríamos ese nombre para el túnel de la Avenida Colombia? Como lo de ponerle Alexandre Petion al bulevar del río se les dañó, salieron con esta concejalada.

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