¿Quién frena el matoneo?

Octubre 18, 2012 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

"No tengo a nadie. Necesito a alguien. Me llamo Amanda Todd". Esta es la última tarjeta de un video publicado en youtube, en el que una canadiense de 15 años le relata al mundo su tragedia, por cuenta del matoneo virtual y escolar, que sufrió los dos últimos años de su corta vida.Chantajes, frases insultantes en facebook, un acosador que crea un perfil con la foto de sus senos, un video íntimo que es replicado entre sus conocidos y una golpiza en la puerta de su colegio. Una adicción fatal a las redes sociales, al alcohol, a las drogas. La joven llegó incluso a tomar blanqueador, a cortarse los brazos. Sufrió ansiedad, depresión. Envió un grito desesperado pero no obtuvo respuesta. Ayer, los portales anunciaban que el grupo de hackers Anonymus había localizado al acosador. Y el martes, el parlamento canadiense dijo que estudiará una moción para enfrentar el acoso escolar y cibernético. La conmovedora historia de Amanda movilizó a 738.000 personas en facebook. Hace un año ocurrió lo mismo tras el caso de James Rodemayer, quien se suicidó al ser víctima de los insultos en redes sociales, que lo tildaban de “gordo, estúpido, gay, debes morir”.Historias como la de Amanda y James son tan universales que las sentimos como propias, porque muestran la dimensión del que es sin duda el más aterrador de los dramas modernos de nuestra juventud. La Personería de Cali calculó recientemente que al día, en un solo colegio, se registran entre tres y cuatro casos de matoneo. Este año, en Itaguí un adolescente murió víctima de una golpiza de sus compañeros. En Bogotá, un joven se lanzó al vacío, tras sufrir acoso escolar. En Ibague, un adolescente fue amarrado y golpeado y sus fotos expuestas en internet.En una sentencia de la Corte Constitucional de noviembre de 2011, se instó al Ministerio de Educación, para que en coordinación con el Icbf, la Defensoría y la Procuraduría formulara una política para atender las prácticas de hostigamiento, acoso o matoneo. Ante la inquietud de un padre de familia sobre esta sentencia, el Ministerio enumeró las tareas que “de manera transversal” adelanta en el país y anunció que gestionará ante el Congreso un proyecto de ley para la convivencia y prevención de la violencia escolar. Pero de ahí a que sea real en Colombia una política seria sobre el matoneo hay mucho trecho. No nos digamos mentiras: mientras este drama siga tratándose de manera particular, por más que se emprendan campañas o se alcen alertas no va a desaparecer. Señores gobernantes: algo está pasando con nuestros hijos. Trabajemos juntos para que no haya más historias como la de Amanda Todd.

VER COMENTARIOS
Columnistas