Pilas con las chiquitecas

Junio 07, 2012 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Lo que se contó y se mostró en este diario el pasado domingo, sobre el tenebroso mundo de las chiquitecas caleñas, es apenas la cuota inicial de lo que ocurre en las mismas. Lo que vio el periodista, en un recorrido de varios domingos por estos negocios, es mucho más y así lo constatan las imágenes subidas de tono, de bailes porno adolescente, que por respeto al lector no fueron publicadas. Hago esta aclaración por si alguien se escandalizó con las imágenes de una adolescente en shores diminutos, que mueve su zona pélvica en la cara de un joven de su misma edad. Digo esto, por si alguien creyó exagerado que en dichos sitios se hagan concursos como el ‘entuke-entuke’ o el ‘beso picante’, en los que hombre con hombre o mujer con mujer (recordemos que son adolescentes) se lanzan a precoces aventuras sexuales. Y qué tal lo que pasa en el dichoso ‘cuarto oscuro’, al que ingresan parejas a hacer cosas de adultos. Eso, para no hablar de las foticos que los asistentes a estos antros (la palabra le cabe perfectamente) publican en facebook, compartiendo lo divertido que les resultan estos encuentros de domingo en la tarde, a los que quién sabe con qué excusa salen de sus casas, porque no me cabe en la cabeza que algún papá apruebe la asistencia de sus hijos a estos sitios.Sé que incluso para algunas autoridades lo que pasa en las chiquitecas es novedad. Aunque, para ser justos, por fortuna reaccionaron e incluso cerraron una de ellas el mismo lunes. Pero sé también que las mismas entran en una especie de cierre temporal, esperando que baje la marea, para volver a abrir sus puertas, cuando no estén en el ojo del huracán. Lo sé porque ya se ha denunciado en otras oportunidades de la ocurrencia de fiestas en las que menores bailan choke, consumen licor y se citan incluso para pelear. Entonces, el lío de las chiquitecas, subestimado en otras oportunidades, es recurrente en Cali. Y a uno como padre de familia no puede producirle más que una enorme preocupación lo que en ellas ocurre, y que además haya gente sin escrúpulos abriendo estos negocios; gente que termina siendo cómplice de la lujuria precoz que allí tiene lugar. Y que quede bien claro que esto no es cuestión de mojigatería. Lo que no tiene discusión es que es una obligación acabar con estos antros e impedir que los mismos abran sus puertas de nuevo, bajo clandestinas figuras o los más astutos esguinces a nuestro laxo reglamento de uso del suelo local.(Vea el link del video grabado en una chiquiteca: http://www.elpais.com.co/elpais/cali/videos/asi-bailan-menores-choke-en-cali)

VER COMENTARIOS
Columnistas