¿Para qué más Narcos?

¿Para qué más Narcos?

Noviembre 10, 2016 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Cuando salgan los capítulos de la tercera temporada de la serie Narcos en Netflix quiero verles la cara a los de la Alcaldía y a todos los que les abrieron las puertas, cerraron vías y les sirvieron todo en bandeja de plata para que vinieran a revivir en la pantalla la peor de las pesadillas de esta ciudad.¿Que generaron empleo? ¿Que hubo ocupación hotelera? Si a eso nos vamos, lo mismo pasó por años con ‘los señores’ que hoy en cárceles y bajo tierra les están ‘dando de comer’ a los gringos y a unos directores locales, empeñados en restregarnos las miserias latinoamericanas en equívocos acentos, mientras los súper héroes estadounidenses son los buenos de la historia.No será la primera y tampoco la última serie de capos, carteles, paraísos con tetas, paraísos sin tetas, señores de los cielos y otros demonios con el mismo escenario de fondo. Llevamos años viéndolos bajo el concepto de que es arte, que es parte de la memoria y que siempre que se aborde el tema sin caer en la apología (mentiras, todas han caído en ella) valdrá la pena hacerlas. Incluso, hay quienes tienen el descaro de decir que algunas series son también un homenaje a las víctimas, ¿en serio? ¿alguien puede creer eso? No lo son, porque hasta ahora ninguna ha sido contada desde los ojos de quienes vivieron las masacres, balaceras, persecuciones y horrores acontecidos en la horrible noche en que Cali y otras ciudades del país fueron la casa de los mafiosos.Ni hablar del argumento de siempre: que la gente los ve, que la audiencia ama estas series. Lo mismo ocurre cuando volvemos viral con nuestros teléfonos móviles el video de los disparos y otras perversiones que nos gusta compartir, en un extraño disfrute colectivo y morboso de la violencia. Qué lástima que así sea. Qué lástima que veamos series de mafiosos y las hagamos indispensables. Mea culpa por haber visto algunas y por propiciar que con nuestra audiencia las sigan grabando. Y que vengan a nuestras calles a cerrarlas, a colapsar el tráfico y a derrochar su poder televisivo y con ello recordarnos que somos tan poco dueños de nosotros mismos...Sé que en Netflix y en otras cadenas hay montones de series exitosas inspiradas en tramas de poder, época y ficción, sin acudir al mafioso colombiano, lo que demuestra que hay otras maneras creativas sobre las cuales escribir historias para televisión.Entonces, ¿para qué más narcos? ¿Valen más sus reservas en un hotel y en un restaurante que nuestra dignidad como ciudad? ¿Saben ellos cuánto sufrió Cali y cuántos años llevamos tratando de extirpar el narco que se nos quedó enquistado en la cultura? Ah, pero no exageremos, que lo importante es que graben sus bombazos en una droguería y sus balaceras en discotecas, porque al fin y al cabo somos una ciudad pobre, sin dignidad y sin derecho a decirles no a quienes vienen a ‘agarrar pueblo’ y de paso a lucrarse con nuestras tragedias.Sigue en Twitter @pagope

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