“No quiero ser negra”

“No quiero ser negra”

Agosto 16, 2017 - 11:45 p.m. Por: Paola Gómez

La escena ocurrió en el Zoológico de Cali. Allí estaba Mábel Lara, exitosa presentadora y periodista, cuando una señora la señalaba y le decía a su hija “Ella es la que yo le muestro en televisión, ¡mírela! La señora, entonces le explicó a Mábel que su niña no quería ser negra. Y a la periodista se le aguaron los ojos, según relató en una entrevista para este diario, hecha por Isabel Peláez y Ánderson Zapata.

Traigo a colación la historia para hablar de cómo, a estas alturas, hay niñas como la pequeña del Zoológico que sienten tristeza de lo que son y que evidencian que seguimos educando para la discriminación y la desigualdad, como si estuviéramos en la caverna.

Siento pena por esa niña y por tantas y tantos que a diario sufren el rechazo por ser ‘diferentes’, por no tener la piel blanca, los tenis de marca, la vida perfecta. Y siento pena por un país tan diverso como el nuestro, en donde la diversidad es apenas un cliché que se usa en campañas de marketing, porque estamos llenos de estereotipos, ridículos por demás, sabiendo que nuestros orígenes vienen de los indígenas y somos un mestizaje del que pareciéramos avergonzarnos.
Ahí no para la historia. Nuestras niñas y nuestros niños, están siendo educados con los mismos prejuicios de antaño bajo una percepción patriarcal y racista que no distingue matices. ¿Qué esperar entonces si seguimos educando para la diferencia y la indiferencia?

Hace un par de semanas, la magistrada Stella Conto sorprendió al país al decir que ella, defensora de la mujer, había sufrido maltrato económico y sicológico en su hogar y que pasó mucho tiempo antes de tener el valor de separarse y exigir que la Justicia la reparara por los daños causados. Y a renglón seguido, explicaba que la Corte Constitucional ha enviado mensajes al Ministerio de Educación para que se acabe con la discriminación de género. “A los niños y niñas en los colegios hay que enseñarles que no hay superioridad del hombre, ni sometimiento de la mujer y que se debe respetar la condición de género y la opción sexual de los compañeros”.

Hoy recuerdo lo que en una entrevista me dijo hace poco Elena Hinestroza, cantadora del Pacífico, abusada en su niñez, desplazada de su tierra. “Sufrí varios tipos de discriminación: por negra, por venir de afuera, por mujer”. Elena, con suma valentía logró redimirse a través de la música y hoy es una decidida líder de las mujeres y de la paz.

¿Era necesario que Elena sufriera tanta discriminación? ¿Estamos educando para estigmatizar y señalar, trasladando a nuestros hijos nuestros traumas y diminutas maneras de ver el mundo?

Ya es tiempo de entender el compromiso que tenemos de transformar una sociedad excluyente y prejuiciosa. Y que los medios, la publicidad, los educadores y los papás sepamos que cuando una niña dice que no quiere ser negra es porque estamos haciendo todo muy mal.

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