No más ‘bandipolíticos’

No más ‘bandipolíticos’

Julio 05, 2012 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Si no fuera porque los pillaron lo más seguro es que se hubieran robado las elecciones de un departamento, que un séquito de ‘bandipolíticos’ al servicio de un reyezuelo, decidió parcelar como si fuera su finca, para seguirle sacando los huevos de oro a esa gallina desplumada, por quienes convirtieron en slogan aquello de que “una alcaldía o una gobernación da más plata que el narcotráfico”. Y lo que hemos venido descubriendo después de esas capturas del sábado en la noche, cuando se allanó una presunta registraduría paralela, con registradora incluida, la verdad es que hiede, pero no sorprende y menos en una región que se convirtió en el consuelo de los municipios costeños más azotados por la politiquería y el descaro rampante de los todo poderosos.Suficiente ilustración ya hemos tenido del escándalo de la temporada, protagonizado de nuevo por rimbombantes figuras del acontecer regional. Pero yendo más allá de ese orificio negro y tenebroso en que nos sumieron, mientras muchos adormecían en los laureles, hay varias preguntas que hoy rondan a los vallecaucanos: ¿representa el Gobernador elegido el cambio, o es sólo el continuismo de esa otra clase política? ¿Saldrá limpia la gran electora del Valle de la investigación por lavado de activos que le abrió la Corte Suprema? ¿Tendrá el Valle una nueva oportunidad para renacer de las cenizas y ser un departamento serio y respetado, en lugar de ser la caricatura en la que nos convirtieron los ‘bandipolíticos’?Dios quiera que así sea. Porque no imagino un escándalo, un desgreño o una destitución más en este Valle del Cauca, mi tierra, que hoy dista mucho de ser “el paraíso del sol donde brilla, la llanura, la sierra y el mar”.Para ponerlo en términos prácticos, al ciudadano de a pie, a ese que desconoce la filigrana del poder y al que los más avispados le ven la cara de idiota útil, lo que en verdad le duele es que se sigan robando lo que es de todos. A ese ciudadano de a pie, que quizás por hastío el domingo fue a las urnas a votar en blanco, o el que se quedó en casa y le importó cinco lo que pasara con las atípicas (eso a pesar de tener un gobernador destituido en un tiempo record de tres meses) lo que lo tiene cansado es la maldita corrupción y la politiquería. Por ese ciudadano de a pie que perdió la esperanza y que le da igual 8 que 80, es por quien tiene que trabajar el nuevo Gobernador, que además enfrenta el difícil reto de convencer en su gobierno al 80% de vallecaucanos que no fueron a las urnas y al 62% que no voto por él.A ver si por fin entendemos que la política no es sólo el arte de conseguir adeptos en campaña, o de hacerse rico con lo público, si no el arte de entender a ese ciudadano de a pie que hace tiempo perdió la esperanza y que, lo que es mucho peor, prefiere seguir militando en la orilla de la indiferencia.

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