Ni gamines ni hackers, ¡cordura!

Ni gamines ni hackers, ¡cordura!

Mayo 15, 2014 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Los gamines, los hackers, los Comba, los primos furiosos, la guerra sucia y la dosis diaria de patrañas me tienen harta. Tampoco quiero más funcionarios arrodillados, haciendo campaña de manera descarada. Y mucho menos escuchar a quien suplanta con su show diario a un candidato, a sabiendas de que solo así es posible ponerlo en el primer lugar de las encuestas. Eso, además de las descaradas adhesiones de quienes hasta ayer eran contradictores acérrimos de un candidato y hoy salen a decir que están de su lado, cuando más bien están es en contra del otro. O el apoyo tardío de quien le dio la espalda al aspirante de su desfigurado partido. O el acomodado estilo de los que ponen sus huevitos en dos canastas, para en segunda vuelta voltearse, porque “la política es dinámica”. A once días de la cita en las urnas, me aterra pensar qué viene ahora. Qué as bajo la manga tienen los unos y los otros, para dar un golpe de opinión. Qué adhesión vulgar aún nos falta por escuchar. Qué payasada prepara aquel que sabe que las cámaras y los micrófonos detienen su transmisión cuando él tiene algo que decir.Sé que a algunos les parece divertida esta guerra sucia e incluso piensan que le vino bien a la tediosa campaña. Yo, la verdad, estoy en la otra orilla. Me parece increíble que un país como el nuestro, ávido de propuestas y de gente comprometida, se encuentre inmerso en una batidora que expele lo más ruin de la condición humana. Y, además, porque no le resulta sano a una democracia decidir por quién votar, con base en escándalos y denuncias en etapa probatoria. Podrá ser muy internacional esta esquizofrenia electoral, pero, en ese caso, yo prefiero un estilo parroquial. Qué mal nos vino la soberbia de dos aspirantes al negarse al debate. Cuánta mezquindad demostraron al quitarle al electorado la posibilidad de elegir entre propuestas. Cuánta inseguridad, al creer que podrían bajar en las encuestas, asustados por el fantasma del debate en que hace cuatro años, creen algunos, un candidato perdió la Presidencia. Qué descaro el enredarnos con el cuento de que dichos espacios no se equiparan al conocimiento de los planes de gobierno, a sabiendas de que en un país que no lee, muy pocos votantes revisarán las propuestas antes de ir a las urnas.Espero que le hable la conciencia a esta democracia histérica. Sobre todo cuando es muy probable que luego de estos días de furia crezcan las filas del abstencionismo o del ‘despistadismo’, ese que vota por el que más ruido genere. Ojalá hagamos el deber de revisar ideas, de conocer propuestas. Ojalá este 25 de mayo votemos con cordura.

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