Las tutelas y el Minsalud

Las tutelas y el Minsalud

Agosto 28, 2014 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Síndrome de down, síndrome de west (epilepsia de la más fuerte) e hipotiroidismo. Esto padece un niño caleño de 7 años, cuyos padres han acudido tres veces a la tutela para que el Estado le brinde la atención que merece. La primera fue para una operación de corazón a los 6 meses de vida. La segunda, para las terapias (el niño debía recibir 30 al mes físicas, ocupacionales y de lenguaje) que para la entidad resultaban demasiadas. Y la tercera, para que les aprobaran los insumos que por la gastrostomía debe recibir el niño (se alimenta a través de una sonda). Por pedir las terapias, un funcionario de la EPS le dijo a la madre, que por qué más bien no se salía de trabajar y se dedicaba a su hijo. A lo que la madre le respondió “si me salgo de trabajar, señor, mi hijo queda desamparado de salud”.Por casos como este es indignante lo dicho por el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, quien al conocer el informe de la Defensoría del Pueblo –que refleja que uno de los derechos que más se reclama a través de la tutela es la salud– expresó que los que las interponen, muchas veces lo hacen para saltarse las colas.No creo, como dice el Ministro, que la familia del niño con síndrome de west quisiera saltarse las colas por gusto. Y no creo que ello ocurra en el 90% de los casos. Tampoco pienso que un enfermo, por puro desocupe entutele. Si usted mira las razones por las que instauraron este recurso, se da cuenta de que no fue, como se dice en el argot popular ‘por gadejo’ (ganas de joder). Tratamientos, medicamentos, citas, cirugías, prótesis e insumos médicos buscaban las 115.014 acciones de tutela en el 2013.Siendo así, lo que debe indignar al Ministro es que, en la mayoría de los casos, estos servicios están en el POS y aún así no los suministran, o los dilatan. Y lo debería indignar más saber que en la salud pública en Colombia muchos funcionarios, como él ahora, se comportan como si trabajaran en un taller de mecánica y no con personas. La salud es un derecho que en este país, sobre todo para la gente humilde, hay que rogar. Derecho que muchas veces se mendiga y que para hacer valer hay que acudir a la tutela, que seguro se desperfiló de su objetivo y de la cual se abusa, pero que en Colombia es la salvación para los pacientes cansados de que les dejen para dentro de tres meses el derecho a su bienestar. Qué esperanzas de que a uno lo atiendan bien en las entidades de salud con el ejemplo que da el Ministro, cuando debería ser el funcionario con más sensibilidad del país. Después de oírlo, la mamá del niño con síndrome de down, de west e hipotiroidismo que puso las tres tutelas le manda a decir que “él, que seguramente tiene prepagada, se ponga en los zapatos de uno. Lo reto a que pase un día como paciente y se dé cuenta que la tutela es nuestra herramienta para pelear contra tantas injusticias”.

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