La feria incluyente

Enero 13, 2011 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Muy bonito. El Gobierno que proclama la palabra incluyente como lema de su administración peló el cobre. O si no, ¿cómo explicar el lío de la distribución de las boletas del Salsódromo en la Feria de Cali? Mucho se rumoró sobre ‘la rosca en la entrega de las entradas’ y la venta inesperada de otras. En mi caso, ningún familiar que haya asistido al Salsódromo tuvo acceso a las graderías, a pesar de que buscaron las boletas. Esa fue una simple anécdota que se replicó en decenas de familias caleñas, que vieron los espectáculos desde los puentes o andenes. Tras la denuncia hecha por este diario, muchas inquietudes quedan en el ambiente:1. Si eran 19.000 las boletas diarias y el director de la Feria, Leobardo Amú, dice que “2.500 fueron para las familias de los artistas, 640 para Orlando Chicango, presidente del Concejo, eso es lo que recuerdo, las demás no tengo la cuenta”, ¿quién se quedó con el resto de las boletas? Porque según lo explicado, se aprobó la comercialización de 6.000 boletas diarias, y si usted hace cuentas simples no se sabe a quién le entregaron las 9.860 restantes, que sin vergüenza alguna el Director de la Feria dice no tener la cuenta, a sabiendas de que lo decía a un periodista.2. ¿En qué momento se decide poner en venta el 31,5% de las boletas? ¿Por qué no se dijo claramente esto a la ciudadanía en su momento? Pues bien, esta venta de boletería me hace recordar los peores momentos de la cabalgata, cuando pasaba por la Sexta, y a cuyas graderías sólo accedían “los patrones y sus damiselas de honor porque pa’ eso tenían con qué”.3. Las boletas de Miltón Castrillón: esta sí es la máxima. ¿Cómo así que a uno de los concejales más reconocidos, aspirante a la Alcaldía de Cali, lo dejan viendo un chispero? Según su relato a este diario, consignó $2.500.000 por 50 boletas, que el 25 de diciembre no pudo usar.4. Reventa de boletas: de que la hubo la hubo, o sino que le pregunte a Milton. 5. Los impuestos: hasta el martes en la tarde no se reportaba ningún pago de los impuestos generados por la comercialización de las boletas, entregada a dos firmas. ¿Se perdió esa platica?Seguro que el bochorno de las boletas mal distribuidas pasará rapidito, para que no suene a noticia trasnochada. Pero será responsabilidad de la Alcaldía aclarar qué fue lo que pasó con su evento insigne (el Salsódromo) en la que sin duda fue una feria muy incluyente. Sí, como no.El comentario sangrón: Y a todas estas, ¿por qué se resiste tanto la Gerencia de Corfecali en entregar a la Personería los contratos de las orquestas? Otra perlita de la ‘mega feria’.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad