La bendita cabalgata

La bendita cabalgata

Mayo 29, 2014 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Como parece inevitable; como hay tantos intereses de por medio; como la memoria es tan frágil y en un año todo se olvida o se minimiza; como hay gente que la defiende y dice que es suya, que es del pueblo; y como puede ser que les dé susto tomar una decisión impopular, la realización de la cabalgata Feria de Cali este diciembre 2014 parece ser un hecho.De nada valió la lluvia de protestas por los excesos en la pasada y lo que es peor, de nada valió que la muerte de la caballista Paola Salazar, de 34 años, nos concientizara de los peligros que conlleva un desfile de borrachos, en el que de cultura equina se ve muy poco. Y pese a la muerte de Paola, que nos indignó a muchos, parece que ahora somos pocos los que vemos este hecho como la gota que rebosó la copa de lo que en ese desfile -sea a la hora que sea y en la calle que sea- puede pasar, mientras el trago llueva y lo más vulgar salga a relucir.Ha dicho el Alcalde que está pensando conservar la cabalgata como un desfile equino, porque eso le gusta a la gente. Y ha dicho la Gerente de Corfecali que no hay una decisión tomada y que aún falta tiempo. ¿No que se había creado un comité para decidir en abril qué iban a hacer con la cabalgata?Está claro que no soy partidaria del desfile. Que pienso que mientras el Salsódromo resalta la cultura caleña, la cabalgata deja al descubierto cuán incivilizados podemos ser. Que nada que propicie la violencia debe existir y menos patrocinarse por una administración. Que recuerdo que en 2007, el alcalde Ramiro Tafur se dio la pela y no hubo cabalgata, en respuesta a los desmanes eternos, con caballos apuñalados, jinetes heridos y el ‘borracherío’ típico. Y en el 2008, Jorge Iván Ospina la volvió a hacer, con buen balance, pero en los años siguientes el caos regresó.En vista de que a esta ciudad le gusta tanto la cabalgata y que así nos cueste aceptarlo somos menos los que estamos en contra (aunque hagamos más bulla), toca resignarse desde ya, porque está claro que nos están adobando la decisión. Eso sí, con todo respeto les digo: si van a hacer su cabalgata, háganla bien. Los inscritos deben ser los jinetes y no los caballos. Hay que limitar el número de participantes y los que desfilen deben ser profesionales (así parezca excluyente) tal y como en el salsódromo solo desfilan bailarines de academia. Si van a trastearla, que sea a un lugar donde no colapse la ciudad. Y por favor, prohiban la ingesta de licor entre caballistas y controlen la ingesta de los que van a pie. Si con todas esas normas les resulta muy aburrida, mejor no la hagan. Así nos ahorramos la incertidumbre y evitamos que ocurra otra muerte, que aparezcan caballos reventados y que Cali sea noticia nacional por los desmanes de su bendita cabalgata. Suficiente ilustración. Ahí les dejo. Comentario sangrón: Si le disgusta tanto la guerra sucia entre candidatos, ¿por qué insulta al que votó distinto a usted?

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