Inseguros e indiferentes

Julio 14, 2016 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Que hay gente interesada en generar pánico. Que los periodistas con un solo muerto hacen una bulla terrible. Que el Alcalde quiere tapar el sol con un dedo. Que hay muchas informaciones falsas en las redes sociales. Que #CaliDaMiedo, que #DespiertaArmitage, que etcétera, etcétera…Partamos de un principio claro: no se puede desconocer que lo que está pasando con la seguridad en Cali es grave. Pero tampoco es nuevo. Lo que ocurre es que tiene picos y estamos en uno de ellos; porque delitos como el hurto aumentaron en los primeros seis meses del año y porque a pesar de que los homicidios bajaron (tres menos que en 2015) la cifra es demasiado alta: 487. Agreguémosle a ello los atracos a restaurantes y los ataques sicariales que hoy nos llegan a todos a través de nuestros teléfonos. Quién lo habría de imaginar, ahora el asesinato y el robo se observan una y otra vez por cuenta de ese síndrome moderno que se conoce como ‘videos virales’.Pero más que atacar o defenderse; más que quedarse en la superficie del problema, es hora de que estudiemos el meollo de una crisis que a todos nos afecta. Hace un par de días, este diario reunió a líderes estudiosos de la ciudad, que analizaron lo que está pasando y hubo conclusiones tan valiosas como la de hacer un Pacto Social por Cali. Jesús Darío González, director del Observatorio Social de la Arquidiócesis, lo explicó de manera sencilla: “Esto no lo resuelve aisladamente la Policía ni la Alcaldía. Enfrentar a los grupos criminales, construir otra cultura de caleñidad y alinderar acciones para que operen de manera integral es cuestión de todos... Los socios de ese pacto van desde los empresarios hasta los actores populares más humildes”.El concejal Roberto Rodríguez pidió también que las empresas se comprometan en apoyar los temas sociales. Y la hermana Alba Stella Barreto, guerrera incansable del Distrito de Aguablanca, que no olvidemos la infancia y la adolescencia. Fíjense no más, a inicios de esta semana conocimos la historia de alias Chinga Harry, un joven de apenas 20 años que sería el responsable de más de 50 homicidios en la ciudad.No creo que avancemos si cada institución sigue trabajando por su lado, si las empresas no respaldan las iniciativas sociales y si la sociedad civil es incapaz de mirar al otro y recordar valores simples como la solidaridad. Quienes así lo entendieron hoy viven más tranquilos. Eso es lo que está pasando en Floralia y Santa Rita.Claro que hay que vigilar la ciudad; claro que hay que atacar el microtráfico, claro que el Alcalde debe rendir resultados. Pero la posición cómoda de dedicarnos solo a criticar no funciona. En cambio, es hora de que entendamos que un Pacto Social que nos permita combatir la violencia, ofrecerle alternativas a quienes no las tienen y asumir una actitud proactiva como ciudadanos, nos haría mucho bien como ciudad.Sigue en Twitter @pagope

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