El héroe de Siloé

El héroe de Siloé

Febrero 24, 2011 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Si alguien me pregunta si conozco un héroe de verdad, podré decir que sí. De hecho, conozco muchos y sé que son tan invencibles como los que aparecen en cine. Lo sé porque los he visto de cerca, luchando en rincones de esta Cali entrañable, donde la desesperanza apagó tantos corazones, que harían falta muchos de esos héroes, para creer que esta ciudad sí es posible.Hace cinco días vi uno de ellos en la primera página del periódico. Su figura brillaba en el firmamento. Su piel quemada por la brisa de la ladera contrastaba con el blanco que hoy envuelve su terruño vital: Siloé. Al verlo, supe que era el mismo que hace diez años recorría el vecindario, con una cámara de video, como una especie de Clark Kent, en busca de gente buena. Su nombre: David Gómez; su hazaña: 16 años de lucha por ese símbolo de Cali. Su lección de vida: “Cuando uno se mete en lo profundo de los más necesitados es cuando se da cuenta que existen otros seres humanos que están más jodidos que uno y que sufren callados”.David es de esa gente que sí nació para semilla. Que trabaja con el alma. Mario Benedetti diría que David es de esa “gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo hace”.Quizás por ello se contagió del entusiasmo de ese ‘ángel divino’ como él llama a Viviana Armitage; la heroína de la Fundación Sidoc que hizo posible la construcción de ese mirador en el que hoy se lee a lo lejos “Yo amo a Siloé , ¿y usted?”. No es la primer hazaña de David, el héroe que nació hace 49 años en la Calle 9 oeste 50-18 de Siloé, y que vive del subsidio de su familia. El es fundador de la Ruta Turística Siloé City y el impulsor de una cruzada para desarmar pandillas. Reportero del canal Tele 20. Miembro de la producción de la película Doctor Alemán. Y un legionario más de Siloé Visible, idea que se alimenta de la sinfónica, el mirador, las microempresas de pintura, la escuela de diablos y chirimías, los tambores de Siloé y una escuela de fútbol para niños.Quizás uno de los proyectos más bellos que lo ocupa es el que comparte con la Fundación Gerf: una iniciativa que beneficia a 150 niños que hoy están en el vientre y otros menores de 2 años, “para que no les falte alimento y educación, hasta llegar a la universidad. Ellos serán los que transformen este territorio”.Ese es mi héroe: David, el guerrero capaz de vencer el gigante de la indiferencia. El luchador que sin desconocer la dificultad recorre el camino. El hombre humilde que supo entender que la vida hay que vivirla, sudarla, soñarla. ¡Gracias David, porque al conocerte puedo decir sin titubeos que en Cali los héroes sí existen!

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